Uno de los factores mas importantes en el abordaje de una adicción, es el tema de la mentira. “Mentir” no es solo negar al terapeuta que se está consumiendo, si no que el engaño va mas allá para introducirse de lleno en la vida de la persona. Es muy común observar casos donde una persona que posee un problema de adicción al alcohol por ejemplo, niegue tener problemas familiares o laborales (siendo esto una alteración de su conciencia central). Menos común pero no totalmente infrecuente es encontrar personas que incluso crean una historia autobiográfica irreal, donde no parece existir problema alguno (Alteracion de la conciencia extendida)
La primera pregunta que uno se realiza es ¿Por qué las personas con un problema de adicción mienten? Y la respuesta es aparentemente simple; ¿Qué obtienen diciendo la verdad?. Una manera de abordar este problema, brindado por la psicología cognitiva, es la de intentar que las personas anticipen las consecuencias de su conducta, para que así actúen de manera “preventiva”.
La gran mayoría de pacientes mienten adrede, probablemente para protegerse de las consecuencias de la verdad. Cuando un sujeto genera imágenes mentales sobre las posibles consecuencias de ser sincero, estas generan una emoción negativa que inhibe la conducta, definiendo entonces la mentira como un estado adaptativo de preservación.
En este sentido, puede entonces definirse la mentira como una especie de autoengaño que refleja la falta de conciencia de un problema. Continuando con el ejemplo de un alcoholico, es frecuente encontrarse con pacientes que inventan historias intentando explicar su problema, que nada tienen que ver con la realidad. En estos casos es difícil lograr diferenciar que parte de esa realidad puede ser atribuida a un déficit de memoria y cual a la no aceptación de su responsabilidad en los problemas relacionados con el alcohol y la vida cotidiana.
Es importante entonces para el profesional que trata con una persona con dependencias saber que el factor mentira estará siempre latente, desde en forma de una simple negación del problema hasta una reconstrucción abstraída de la realidad.
Fuente: N. Landa y col. Adicciones: Revista de socidrogalcohol, ISSN 0214-4840, Vol. 15, Nº. 1, 2003, págs. 7-16
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martes, 17 de noviembre de 2015
viernes, 6 de noviembre de 2015
¿Por qué una persona se vuelve adicta? ¿Por qué es tan dificil superar una adicción?
¿Que es una adicción?
Como ya hemos comentado anteriormente, una adicción es una enfermedad que genera un compulsivo consumo de una sustancia en particular, sin importar las consecuencias negativas que esta adicción genera tanto en la persona como en su entorno. Si bien la decisión inicial de comenzar a consumir es por lo general voluntaria, a corto plazo se genera una dependencia gracias a ciertos cambios en el cerebro que impulsan el consumo, generando una adicción.
¿Por qué una persona es adicta?
Entender a un adicto no es fácil. Mucha gente directamente no comprende cómo o porque otra persona puede ser adicta a alguna sustancia. Es muy común que se asuma que una persona que abusa de una sustancia no posee valores morales o fuerza de voluntad, pensando que esa persona podría dejar de consumir simplemente si se lo decide. En realidad, la adicción es una enfermedad muy compleja que requiere por lo general más que fuerza de voluntad para superarla. Hay que comprender que una adicción modifica el funcionamiento del cerebro a tal manera que aunque la persona sepa que es adicta, simplemente no puede dejar de consumir.
¿Qué le ocurre al cerebro?
Muchas sustancias poseen ciertos químicos que interfieren con los sistemas de comunicación normales en el cerebro, irrumpiendo la manera en la cual el cerebro procesa información. Algunas drogas (por ejemplo la marihuana o la heroína) poseen estructuras similares a los neurotrasmisores (naturalmente producidos por el cerebro). Esta similaridad permite que las drogas “engañen” al sistema nervioso. Otras drogas (cocaína por ejemplo) causan que las células del sistema nervioso liberen cantidades anormales de neurotransmisores, como por ejemplo la dopamina, acostumbrando al cerebro a estas cantidades anormales.
¿Por qué algunas personas se vuelven adictas mientras que otras no?
A la fecha no existe ningún factor que pueda predecir si una persona será adicta a alguna sustancia. El riesgo de una adicción es una combinación de factores que incluyen la biología propia de la persona, el ámbito social donde se mueve, la edad y el estado de desarrollo.
La biología propia se refiere a (entre otras cosas) el carácter propio de la persona, que tan influenciable puede ser o si posee algún desorden mental. Al hablar del ámbito social principalmente hablamos del entorno familiar, laboral y social, los cuales influyen en la persona de forma poderosa. Finalmente al referirnos a la edad y desarrollo nos referimos principalmente a la vulnerabilidad que posee una persona al estar alcanzando la madurez. Dado que en ese estadio del desarrollo las áreas del cerebro que se encargan de la toma de decisiones y autocontrol no se encuentran aun desarrolladas en su totalidad, las personas que en ese momento de su vida comiencen a consumir sustancias, será mas fácil que las mismas caigan en una adicción y al mismo tiempo será más difícil superarla. Es por ello que se le presta especial atención al abuso de sustancias en la adolescencia.
Recordar siempre que la prevención es el factor clave para no caer en una adicción. Si conoce a alguien que la posee, recuerde que es una persona enferma y por lo tanto necesita tratamiento lo más pronto posible.
miércoles, 28 de octubre de 2015
Desordenes alimenticios y dependencia a sustancias, una peligrosa combinación
Es sabido que los trastornos de la conducta alimentaria (Anorexia, Bulimia, etc), pueden traer asociado el consumo de otras sustancias tóxicas, principalmente para calmar la ansiedad generada por dichos trastornos. En los últimos años, se ha incrementado el número de personas que poseen estos trastornos, sumado a esto se ha encontrado que los mismos comienzan a edades cada vez mas tempranas, siendo la presión social uno de los factores mas importantes entre los desencadenantes.
Los riesgos de esta combinación son evidentes. Sumado a los propios riesgos a la salud que poseen los desordenes de alimentación, debe sumarse la problemática generada por el consumo de sustancias que disminuyen la ansiedad (por ejemplo psicofármacos) o que suprimen el hambre (por ejemplo la cocaína). Hace tiempo se conoce ya la asociación entre el consumo de sustancias y desordenes alimenticios, llegando además a hipotetizarse teorías en común respecto al origen de esta combinación de patologías. Lamentablemente el tratamiento de esta combinación de patologías es muy complicado, el cual debe ser tratado por múltiples profesionales, abordando dicho problema desde todas las aristas existentes.
Debe tenerse en cuenta que si bien existen tratamientos para los desordenes de alimentación, siempre existe el riesgo de una recaída. La recuperación completa usualmente requiere un tratamiento a largo plazo, asi como también un compromiso fuerte de parte del invididuo. Es muy necesario que los miembros de la familia y otros seres queridos, además de los profesionales a su cuidado, apoyen incondicionalmente a la persona. Ha sido demostrado que el apoyo sentimental y la conexión con el profesional minimiza en gran manera el riesgo de una recaida.
En CarpeDiem, trabajamos con la persona de manera integral, abordando todas las posibles causas por las cuales existe dicha dependencia. Cada persona posee un tratamiento acorde a sus necesidades, siendo este un tratamiento dinámico, cambiando acorde a las necesidades en cada momento. Nuestra finalidad es lograr su deshabituación, rehabilitación y reinserción en la Sociedad.
Etiquetas:
Adicciones,
anorexia,
bulimia,
CarpeDiem
sábado, 17 de octubre de 2015
Alcoholismo, un enemigo omnipresente
Estimados,
Les compartimos una nota que ha salido en el día de hoy en el diario Clarin titulada "Alcoholismo, un enemigo omnipresente"
Esperemos que les sea de interes.
Les compartimos una nota que ha salido en el día de hoy en el diario Clarin titulada "Alcoholismo, un enemigo omnipresente"
(haciendo click en la imagen podrá verla en su imagen original)
Esperemos que les sea de interes.
viernes, 2 de octubre de 2015
La Automedicación con psicofármacos, un mal creciente
Si bien los medicamentos actuales representan un poderoso instrumento para el tratamiento y control de diferentes patologías, su uso indebido puede transformarlos en un arma peligrosa, ocasionando grandes daños tanto a nivel físico como psíquico. Si aun en los casos en que el consumo de ciertos medicamentos se realiza bajo indicación médica existen riesgos, la automedicación es una conducta que potencia peligrosamente producción de los mismos.
Cuando un especialista receta un medicamento, este lo hace dentro de un marco estrictamente estudiado, dentro de un tratamiento especifico para esa persona, con una dosis y un tiempo determinado. En cambio, la automedicación aísla el medicamento y lo disocia de su integración a una estrategia de tratamiento. Una serie de estudios sobre la automedicación demostró que el tipo de psicofármaco más utilizado es el bromazepam, seguido por el diazepam y luego alprazolam y clonazemam. Tomando en cuenta que en la actualidad se receta en mayor propocrion alprazolam y clonazepam, es probable que el consumo actual de bromazepam revele la continuación de una medicación indicada años atrás y que aún persiste. [1]
En Capital Federal, un estudio realizado en el año 2005 demostró que el 30% de los consumidores de psicofármacos los consumía sin indicación de un profesional médico. [2]
Cuando un especialista receta un medicamento, este lo hace dentro de un marco estrictamente estudiado, dentro de un tratamiento especifico para esa persona, con una dosis y un tiempo determinado. En cambio, la automedicación aísla el medicamento y lo disocia de su integración a una estrategia de tratamiento. Una serie de estudios sobre la automedicación demostró que el tipo de psicofármaco más utilizado es el bromazepam, seguido por el diazepam y luego alprazolam y clonazemam. Tomando en cuenta que en la actualidad se receta en mayor propocrion alprazolam y clonazepam, es probable que el consumo actual de bromazepam revele la continuación de una medicación indicada años atrás y que aún persiste. [1]
En Capital Federal, un estudio realizado en el año 2005 demostró que el 30% de los consumidores de psicofármacos los consumía sin indicación de un profesional médico. [2]
Es importante destacar que todos estos medicamentos tienen el potencial de causar adicción y este riesgo aumenta cuando se abusa de ellos (ver aquí). Además, como es el caso con otras drogas, el abuso de los medicamentos con o sin prescripción médica puede alterar el juicio y la capacidad para tomar decisiones, lo que puede llevar a comportamientos peligrosos como tener prácticas sexuales de riesgo, conducir o tener tendencias suicidas.
[1] Jorge A. Franco, Cristina Pecci. La automedicación, una nueva epidemia
silenciosa, Vertex, Rev Arg Psiquiat.
2007, Vol XVIII : 23-32.
[2] Leiderman E., Mugnolo J.Bruscoli N., Massi J. Consumo de psicofármacos
en la población general de la ciudad de Buenos Aires. Vertex,
Rev Arg Psiquiat. 2006, Vol XVII : 85-91.
viernes, 18 de septiembre de 2015
Anorexia y Bulimia, trastornos alimenticios modernos
Si bien las patologías alimentarias datan de hace mucho
tiempo, recién desde 1980 hasta la fecha se han estudiado en profundidad,
observando un claro aumento en la incidencia de estas enfermedades.
En esta patología de autoagresión, existen una serie de
factores predisponentes (tanto familiares como individuales) que se encuentran
en un gran número de personas afectadas, a saber:
- Baja autoestima
- Alteraciones de la conducta con semejantes
- Automarginación, comportamientos fóbicos sociales
- Personalidad autoexigente
- Pensamientos obsesivos con las comidas (cantidades, número de calorías,etc.)
- Percepción física alterada
- Trastornos depresivos
- Dependencia a otras sustancias (drogas, pastillas para adelgazar, alcohol)
No es casualidad que el aumento de personas con estas
patologías coincida con el momento en el cual comenzaron a cambiar los valores
culturales en nuestra sociedad, convirtiéndose en una sociedad “corporalista”, predominando el interés
del cuerpo y la belleza física por sobre otros valores. Pruebas evidentes son
la aparente prolongación de la juventud, la alta demanda de cirugías estéticas
y la solicitud constante de buena presencia para todo tipo de trabajo (siendo
esto último una discriminación encubierta).
Estas presiones creadas por la sociedad, en donde la
delgadez y la industria de la dieta e indumentaria prevalecen de manera
importante, generan grandes presiones sobre las personas, prácticamente
exigiendo una modificación de su cuerpo para ser aceptadas en la sociedad en la
cual estamos inmersos. Podemos encontrar casos extremos, como por ejemplo las
bailarinas clásicas, en donde un estudio reciente demostró que el 27% de las
bailarinas del Teatro Colón padecían bulimia.
Finalmente (pero no menos importante) se encuentran los
medios de comunicación, en donde parece implícito que para triunfar y tener
éxito es necesario ser delgado y poseer buena figura, haciendo parecer estas
patologías como “enfermedades de moda” y restándoles importancia.
Tratamiento
Lamentablemente, estas patologías si no se tratan a tiempo pueden llevar a la persona a la muerte,
tanto por inanición, desequilibrios severos, complicaciones infecciosas,
ruptura de esófago y finalmente, suicidios.
Un tratamiento acorde a una patología como la que se
presenta, debe tratar simultáneamente todos los factores que influyen en la
misma. Deben tratarse los aspectos médicos, nutricionales, psicológicos
individuales y sociales, dinámica familiar y social, etc. Esto significa que no
alcanza solo con ir al psicólogo, o al médico, sino que es necesario que todos
los profesionales puedan trabajar simultáneamente (psicólogos, médicos,
nutricionistas, etc.). Se debe tener en cuenta que una persona con estas
patologías, muy probablemente mienta a las personas que intentan ayudarla, por
eso es muy importante que los profesionales no solo interactúen con el
paciente, si no que interactúen entre ellos abordando un tratamiento en
conjunto.
En este marco, los centros de
rehabilitación son una de las mejores opciones para lidiar con estas
patologías, dado que la persona en recuperación se encuentra confinada en un
ambiente cuidado y observado por todos los profesionales, donde al mismo tiempo
de estar cuidada y tratada, se sienta libre de hacer su vida y no que se
encuentra privada de su libertad.
viernes, 28 de agosto de 2015
Factores de riesgo de recaídas en el alcoholismo y su relación con el funcionamiento familiar
Como hemos visto en entradas anteriores, el alcoholismo es considerado una de las adicciones mas fuertes de superar, con tendencia frecuente a presentar recaídas.
Entre los detonantes de una posible recaída, la falsa creencia de control sobre el consumo es la más común. Según algunos autores, estos pensamientos comienzan a estar en la mente del consumidor tiempo antes de que se materialice el consumo en sí. También es posible encontrar determinantes inmediatos, tales como cambios en el estado emocional y diversas circunstancias de presión socio familiar. El estilo de vida y personas frecuentes son también factores importantes que pueden facilitar una posible recaída.
En un estudio reciente, se propuso como objetivo identificar los factores de riesgo o favorecedores de recaídas en pacientes alcohólicos, según las apreciaciones de estos y sus familiares, y la interacción de dichos factores con la percepción del funcionamiento familiar. En el mismo, se seleccionó una muestra de 30 personas con problemas de alcohol que lleven al menos 6 meses sin consumir alcohol, e igual número de familiares.
Como resultado se identificaron de forma coincidente por pacientes y familiares nueve factores relevantes potenciadores de recaídas con cifras superiores al 70 %. Los más destacados fueron el abandono del tratamiento, la subvaloración del alcoholismo como enfermedad y sus efectos nocivos, el consumo excesivo en el hogar, la percepción errónea de control por parte del alcohólico, la influencia de amigos bebedores y las visitas a sitios de consumo.
Por otra parte, el grupo de pacientes otorgó mayor relevancia a la evasión de la realidad, baja autoestima y falta de conocimiento sobre el alcoholismo con porcentajes superiores al 70 % en comparación con la menor relevancia para los familiares sobre estos factores. A su vez los familiares identificaron con porcentajes superiores y muy opuestos respecto al criterio de los pacientes la falta de apoyo familiar, presencia de síntomas de depresión y ansiedad y la asociación de placer con el consumo de alcohol como factores relevantes que pueden condicionar o facilitar recaídas en el alcoholismo.
Entre los factores comunes identificados por pacientes y familiares como relevantes para potenciar recaídas en el alcoholismo resulta comprensible la alta prioridad otorgada a la adherencia terapéutica y el conocimiento de esta toxicomanía como enfermedad y sus efectos nocivos.
Risk Factors of Relapses in Alcoholism and their Relationship with Family Functioning, Dr. Juan Emilio Sandoval Ferrer,I Lic. José Antonio Díaz Nóbregas,II Dr. C. Armando Alonso Álvarez,III MSc. Elena Fraga Guerra,IV. Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2013, 10(3)
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adicción,
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familia,
recaida
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