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viernes, 24 de enero de 2014

Ventajas de la internación en un Centro de Rehabilitación

Las adicciones son una enfermedad que abarca no sólo la individualidad de cada sujeto, sino también al entorno familiar y social de cada uno de ellos. Su trato es encarado entonces como un problema que desborda lo individual, para pasar a ser social, requiriendo del trabajo interdisciplinario de médicos, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros y acompañantes terapéuticos, entre otros.

Es por ello, que es ventajoso que el paciente se encuentre permanentemente asistido y acompañado de profesionales que puedan ayudarlo a sobrellevar la adicción y superarla. En los centros de rehabilitación tenemos programas diseñados para cada persona en particular, en los cuales siempre se destaca la importancia de los cambios saludables en el estilo de vida, el apoyo individual, el contacto frecuente con el paciente  y la medicación (en algunos casos), siempre orientando el tratamiento hacia una modificación en los hábitos de vida del paciente y a un entendimiento psicológico de la situación que tenga como objetivo un cambio conductual. Este proceso se empieza a conectar con la deshabituación de la sustancia, con las terapias y con el trabajo con el sujeto y su ambiente para que, en el corto y mediano plazo según el caso, pueda reinsertarse en el ámbito social y laboral.


Foto: Centro de Rehabilitación Carpe Diem


Estudios recientes demuestran que las personas que acuden a un Centro de Rehabilitación con una oferta múltiple de recursos, en donde como hemos mencionado se aborda una terapia integral, mejoran su pronóstico frente a los que acuden a un programa de tratamiento con una única oferta terapéutica. Esto se debe principalmente a la permanente conexión con el personal profesional, tratando a cada persona como un caso único. Además se ha demostrado que las personas que estuvieron internadas en un Centro de Rehabilitación poseen un índice de recaídas mucho menor, debido al cambio conductual que han tenido.


No hay que olvidar que la familia del paciente juega un rol crucial en la rehabilitación del mismo. Los familiares pueden ser partícipes tanto de reuniones como actividades. En estos centros, la familia no solo va “de visita”, sino que realmente es involucrada en el tratamiento. Para lograr un cambio conductual de raíz, es necesario que el paciente comprenda el daño que le ha realizado a sus seres queridos además de a él mismo.

Si tiene un familiar que está perdiendo el control frente a alguna sustancia, no espere a que sea tarde, consulte con un profesional cuales son los pasos a seguir. A veces una breve internación puede lograr frenar un futuro gran problema de adicción. No se debe tomar a la internación como la última opción para la recuperación. Si bien hace algunos años la internación si se tomaba como último recurso, actualmente ha cambiado ese pensamiento gracias a los numerosos casos y estudios demostrando que una internación a tiempo puede ser crucial para la recuperación de la persona, y principalmente, para lograr un cambio conductual en su vida y así disminuir la probabilidad de una posible recaída.

lunes, 28 de octubre de 2013

Las ventajas de la atención multidisciplinar y biopsicosocial en el tratamiento de las adicciones


Tal y cómo los conocemos en la actualidad, los trastornos relacionados con el uso de sustancias son relativamente nuevos. Aunque existen abundantes datos en la historia relacionados con la inadecuada utilización de diversas sustancias psicotrópicas, la magnitud que ha alcanzado en los últimos años la problemática en relación al abuso y la dependencia a drogas y otros comportamientos adictivos, era algo impensable hasta años recientes. El desconocimiento de muchos de los mecanismos implicados en el inicio y el mantenimiento de los procesos adictivos, ha tenido gran influencia en el desarrollo de los tratamientos psicológicos (y también de los farmacológicos) en conductas adictivas.

En la actualidad las drogodependencias y otros trastornos adictivos son reconocidos por la ley como enfermedades comunes, de alta prevalencia, elevado coste personal, familiar y social, en especial en la franja de edad más productiva de la población (18-35 años).

El devenir de los tratamientos psicológicos en conductas adictivas ha seguido un camino paralelo al desarrollo de pautas y hábitos de consumo de la población. Desde las iniciales formulaciones basadas en los modelos "pseudoterapéuticos" norteamericanos, inicialmente concebidas para tratar los problemas relacionados con el uso de opiáceos y, los dispensarios antialcohólicos en psiquiatría, hasta la asunción en la actualidad de un modelo de atención multidisciplinar, en el que los problemas derivados del consumo se entienden y explican desde una vertiente biopsicosocial, la atención psicológica siempre ha estado presente a pesar de que ahora, se reivindique desde algunas especialidades "la exclusividad asistencial" para el tratamiento de los trastornos adictivos.





La mayoría de las personas que sufren problemas adictivos no reciben ayuda alguna, sin embargo, las pruebas demuestran claramente que las que reciben ciertas formas de tratamiento reducen su consumo de sustancias psicoactivas y mejoran otros aspectos de su vida. En general, los tratamientos producen mejores resultados cuando se tratan los problemas adicionales del individuo. Además de disminuir (o eliminar) el uso de sustancias, los objetivos de los tratamientos se dirigen a procurar que los individuos vuelvan a funcionar productivamente dentro de la familia, el trabajo y la comunidad. Las formas de medir la eficacia de los tratamientos incluyen el funcionamiento de la persona a nivel laboral, legal, familiar, social y su condición médica y psicológica.

Se ha comprobado que la terapia conductual individual y la terapia ocupacional son tratamientos eficaces en los pacientes con trastornos por consumo de alcohol y otras drogas. Se mencionado también en la literatura la conveniencia de utilizar la terapia de grupo y así como la terapia familiar, como estrategias específicas de tratamiento con menor coste en el caso de la terapia de grupo, y como intervenciones adicionales al tratamiento individualizado en el caso de la terapia familiar.

En estos casos, lo que se ha demostrado es que para mejorar la recuperación del paciente no solo hay que atacar el problema de la adicción, sino hay que lograr una conexión con la persona para lograr comprender su entorno y poder mejorar el problema desde un punto de vista integral, no solo focalizado en la adicción si no en encontrar las posibles razones por las que existe la misma y tratar de lograr una mejora no solo en la materia de la adicción si no en una mejora en la vida misma. Es por ello que las terapias en las cuales se trata al paciente como un todo y no solo como una persona adicta han demostrado ser más eficientes, logrando que la persona pueda comprender el problema, generando conciencia para lograr una rápida recuperación.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Las drogas, el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción


Son muchas las preguntas que nos hacemos sobre las adicciones. ¿Es una enfermedad? Si lo es, ¿tiene cura? ¿Cuál es la mejor técnica para lograr superarlas?¿Como es la recuperación? En este artículo intentaremos responder algunas de ellas desde el punto de vista científico.

¿Se puede tratar exitosamente la adicción?

SÍ. La adicción es una enfermedad tratable. Los descubrimientos en la ciencia de la adicción han llevado a avances en el tratamiento para el abuso de drogas que ayuda a que las personas dejen de abusar las drogas y vuelvan a tener una vida productiva.


¿Se puede curar la adicción?

La adicción no tiene que ser una sentencia para toda la vida. Al igual que otras enfermedades crónicas, la adicción se puede manejar con éxito. El tratamiento permite a las personas contrarrestar los efectos poderosos y dañinos sobre el cerebro y el comportamiento para que vuelvan a recuperar el control de sus vidas. Hay que tener en cuenta que la adicción no tiene que ser una sentencia para toda la vida.


¿La recaída en el abuso de drogas significa que el tratamiento ha fracasado?

No. La naturaleza crónica de la enfermedad significa que no sólo es posible recaer en el abuso de drogas, sino que es probable, viéndose tasas de recaídas parecidas a las de otras enfermedades médicas crónicas como la diabetes, la hipertensión y el asma, que también tienen componentes tanto fisiológicos como conductuales. El tratamiento de enfermedades crónicas involucra cambiar comportamientos profundamente arraigados, y la recaída no significa que el tratamiento falló. Para los pacientes adictos, las recaídas en el abuso de drogas indican que se debe comenzar de nuevo, se debe ajustar el tratamiento, o que se requiere un tratamiento alternativo.


¿Cuáles son las bases de un tratamiento eficaz para la drogadicción?

Las investigaciones muestran que la mejor manera de asegurar el éxito para la mayoría de los pacientes es una combinación de medicamentos, cuando están disponibles, con terapia conductual. Los enfoques de tratamiento deberán ser individualizados en función de los patrones de abuso de drogas y los problemas médicos, psiquiátricos y sociales relacionados a las drogas de cada paciente en particular.


¿Cómo tratan las terapias conductuales a la drogadicción?

Los tratamientos conductuales ayudan a que las personas se comprometan con su tratamiento para la drogadicción, modificando sus actitudes y comportamientos relacionados al abuso de drogas y aumentando sus habilidades para manejar circunstancias estresantes y señales ambientales que pueden disparar los deseos vehemente por las drogas y producir otro ciclo de abuso compulsivo. Es más, las terapias conductuales pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a que las personas se adhieran al tratamiento por más tiempo. Debido a que la adicción afecta a tantos aspectos de la vida del adicto, el tratamiento debe atender a todos estos aspectos para tener éxito.


¿Cómo ayudan los mejores programas de tratamiento a que los pacientes se recuperen de los efectos dominantes de la adicción?

Lograr que una persona adicta deje de abusar de las drogas es apenas una parte de un proceso largo y complejo de recuperación. Cuando las personas entran a tratamiento, es porque ya la adicción literalmente se ha apoderado de sus vidas. La compulsión de obtener, consumir y experimentar los efectos de las drogas ha dominado cada minuto que están despiertos y el abuso de drogas ha tomado el lugar de todas las cosas que antes les gustaba hacer. Ha trastornado cómo funcionan en su vida de familia, en el trabajo y en la comunidad y es más probable que sufran de otras enfermedades graves. Debido a que la adicción afecta a tantos aspectos de la vida del adicto, el tratamiento debe atender a todos estos aspectos para tener éxito. Es por eso que los mejores programas incorporan una variedad de servicios de rehabilitación dentro de sus regímenes integrales de tratamiento. Para fomentar la recuperación de la adicción, los consejeros de los programas de tratamiento seleccionan de un menú de servicios para llenar las necesidades individuales de cada paciente, que pueden ir desde las necesidades médicas, psicológicas y sociales hasta las vocacionales o legales.



Terapia cognitiva-conductual. Trata de ayudar a que los pacientes reconozcan, eviten y resistan las situaciones en que es más probable que abusen de las drogas.

Incentivos para ayudar a la motivación. Uso de refuerzos positivos ofreciendo premios o privilegios por mantenerse sin usar drogas, por asistir y participar en las sesiones de consejería o por tomar los medicamentos para el tratamiento, siguiendo las indicaciones del médico.

Entrevistas de motivación. Empleo de estrategias que logran cambios rápidos en el comportamiento, motivados internamente por el propio paciente, para dejar de usar drogas y facilitar su ingreso a tratamiento.

Terapia en grupo. Ayuda a los pacientes a enfrentar su abuso de drogas de forma objetiva, aceptar sus consecuencias nocivas y reforzar su motivación para no usar drogas. Los pacientes aprenden formas eficaces para resolver sus problemas emocionales e interpersonales sin tener que recurrir a las drogas.


En CarpeDiem vemos a cada uno de los pacientes como una persona distinta, evaluando sus problemas particulares para optimizar el tratamiento que le sea necesario. En nuestra comunidad disponemos de diversos profesionales que lograrán crear el tratamiento mas adecuado para cada uno.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Rehabilitación cognitiva en el tratamiento de las adicciones


La adicción se define, en el momento actual, como una condición en la cual la conducta, que puede ir dirigida a la búsqueda del placer o a la reducción del malestar, se manifiesta en un patrón que cumple dos condiciones: un fallo recurrente en los mecanismos de control conductual y una continuación de la conducta a pesar de consecuencias negativas de gran magnitud. Recientemente se ha propuesto un modelo neuropsicológico unificado de la adicción como alteración de los sistemas de toma de decisiones. En este momento contamos con amplia evidencia de que el abuso o la dependencia de sustancias están asociados con cambios neuroanatómicos que se relacionan con deterioro cognitivo de magnitud variable.

La evaluación neuropsicológica de personas con conductas adictivas es una práctica cada vez más generalizada, y de ella se deriva la necesidad de desarrollar acciones encaminadas a la rehabilitación de las funciones dañadas. Desde el National Institute of Drug Abuse se han hecho llamamientos para investigar la aplicación de programas de rehabilitación cognitiva capaces de mejorar la eficacia de los programas de tratamiento

El  cognitive remediation se define como ‘un proceso de enseñanza que se dirige a las áreas de funcionamiento neuropsicológico involucradas en el aprendizaje y el funcionamiento básico cotidiano’, que tiene como objetivos específicos ‘reforzar las capacidades cognitivas deterioradas y enseñar estrategias de compensación’, entre las cuales enumera ‘atención y concentración, memoria, planificación, monitorización del comportamiento y hacer ajustes basados en la retroalimentación’. Alternativamente, define cognitive retraining como ‘una estrategia terapéutica encaminada a mejorar o restaurar las habilidades personales en áreas que requieren atención, recuerdo, organización, razonamiento y comprensión, resolución de problemas, toma de decisiones y habilidades cognitivas de alto nivel’.



En esta medida, el entrenamiento cognitivo supondría un aspecto estratégico de la rehabilitación cognitiva, que sería el concepto más global que abarcaría el conjunto de intervenciones: el entrenamiento tendría como diana las funciones alteradas y la rehabilitación cognitiva sería el conjunto de acciones encaminadas a favorecer un adecuado funcionamiento en actividades de la vida diaria. En el momento actual, la terapia de rehabilitación cognitiva (TRC) se define como un programa sistemático y teóricamente sustentado de entrenamiento en actividades didácticas, experienciales, procedimentales y psicosociales, desarrolladas para restaurar la adaptación cognitivamente afectada, incluyendo déficits en participación, autoconciencia y autodeterminación.

Como estrategia terapéutica, la TRC se enmarca en lo que se ha denominado nueva generación de terapias, en la cual el objetivo no es necesariamente la remisión de los síntomas, sino la modificación de los mecanismos neuropsicológicos que los producen.

Loa  principios son básicamente los siguientes:

– Debe prestarse especial atención al conocimiento de la personalidad y el estilo de vida de la persona con anterioridad al momento en que se produjo el problema (p. ej., adicción), porque ello permitirá maximizar el impacto de la intervención, en la medida en que se tengan en cuenta los deseos y necesidades de cada paciente.

– Hay que conocer la naturaleza y extensión de los déficits o alteraciones del funcionamiento cerebral
con el fin de diseñar una intervención realista y apropiada.

– Se debe efectuar un trazado realista de la intervención rehabilitadora acorde a la naturaleza de
los déficits.

– Es especialmente necesario prestar atención a los problemas en el desenvolvimiento cotidiano real,
a sus puntos fuertes y débiles y a las dificultades experimentadas por cada paciente en las actividades
de la vida diaria.

– Hay que tener en consideración los problemas cognitivos, pero también los emocionales, psicosociales
y comportamentales.

Las estrategias de rehabilitación obtendrán mejores resultados si se negocian con el paciente y su familia.

Uno de los modelos de aplicación de la TRC presenta un considerable interés para la práctica con adictos. Se trata del Neuropsychological Educational Approach to Cognitive Remediation (NEAR) El cual se basa en:

- Proporcionar una experiencia de aprendizaje positivo para todos y cada uno de los pacientes.

- Promover el aprendizaje de habilidades que favorezcan la independencia.

– Promover una actitud positiva hacia el aprendizaje.

– Mejorar aquellas funciones neuropsicológicas (cognitivas) que se han identificado como suficientemente alteradas y pueden obstaculizar la consecución de logros.

– Promover el conocimiento sobre el estilo de aprendizaje, los puntos fuertes y débiles.

– Promover un sentido de competencia y confianza sobre la propia capacidad para adquirir las habilidades.

– Promover conocimiento sobre los elementos contextuales que pueden afectar el funcionamiento cognitivo.

– Promover un funcionamiento cognitivo óptimo en diferentes contextos sociales.

Otros modelos de indudable interés para la práctica clínica provienen de la terapia ocupacional, disciplina específicamente dirigida a optimizar el funcionamiento de las personas en las actividades de la vida diaria. Mientras que el foco de la intervención neuropsicológica apunta a las funciones afectadas en el deterioro del funcionamiento, la terapia ocupacional se centra directa y específicamente en el desempeño en contextos reales, de acuerdo con la realidad de cada paciente.

Diversos modelos han ido perfilando las actividades de rehabilitación cognitiva desde la perspectiva ocupacional hasta llegar a las propuestas más recientes, como el modelo funcional de rehabilitación cognitiva que enfatiza los componentes funcionales de la ocupación en distintos contextos naturales con objeto de capacitar a los pacientes con deterioro cognitivo para desempeñar adecuadamente sus papeles.

Mientras el enfoque neurocognitivo requiere encuadres clínicos, el enfoque funcional de la terapia ocupacional puede llevarse a cabo en encuadres naturalistas, lo que incluye el propio hogar del paciente. Ambos enfoques se han mostrado útiles, complementarios y principalmente indicados para pacientes con determinadas características.


En CarpeDiem disponemos de propuestas teóricas para la aplicación de TRC funcional en el tratamiento de las adicciones. Vemos al paciente como un todo, focalizándonos en su entorno y problema particular, no solo como un paciente que necesita un tratamiento, si no como una persona que está teniendo un problema que afecta su vida en todos los sentidos.