martes, 6 de septiembre de 2016

¿Cómo y con quien transitar el camino para superar un abuso de sustancias?

Cuando se está luchando con un problema de abuso de sustancias, lograr la plena superación parece a la distancia una meta casi imposible de lograr. Sin embargo hay que mantenerse firme, sin importar lo difícil que parezca. La recuperación y superación total siempre es posible, con el tratamiento y la ayuda adecuada, sin importar la situación particular de cada persona. Nunca debe darse por vencido, incluso si ya se ha intentado antes sin éxito.

El primer paso es darse cuenta que existe un problema de abuso de sustancias, el cual es por lo general es más difícil de asumir. Si uno se ha dado cuenta que sufre de una adicción y desea ayuda para superarla, ya se encuentra en el camino correcto. La recuperación de una adicción es un proceso largo que requiere tiempo, compromiso, motivación y soporte tanto del entorno sentimental como profesional.

Una vez que se tomo la decisión de tomar las riendas y enfrentar el problema, es momento de explorar las opciones en tratamientos, para lo cual dejamos los siguientes consejos:

  • No existe un “tratamiento milagroso” que sirva para todos. Cada persona es diferente, por lo que el tratamiento debe ser adecuado para la misma. Lo que funciona para uno, puede no funcionar para el otro.
  •  El tratamiento no debe solo tratar la adicción. La adicción a una sustancia afecta la vida en su totalidad, incluyendo relaciones, carrera profesional, salud y bienestar psicológico.
  • El compromiso y la dedicación son las claves. Tratar una adicción no es un proceso ni rápido ni fácil. Sin importar lo largo del tratamiento, lo más importante es nunca perder de vista el objetivo de la superación.

Para transitar el camino de la recuperación del paciente no solo hay que atacar el problema de la adicción, sino hay que lograr una conexión con la persona para lograr comprender su entorno y poder mejorar el problema desde un punto de vista integral, no solo focalizado en la adicción si no en encontrar las posibles razones por las que existe la misma y tratar de lograr una mejora no solo en la materia de la adicción si no en una mejora en la vida misma. Es por ello que las terapias en las cuales se trata al paciente como un todo y no solo como una persona adicta han demostrado ser más eficientes, logrando que la persona pueda comprender el problema, generando conciencia para lograr una rápida recuperación.

jueves, 25 de agosto de 2016

El abuso de sustancias de prescripción médica y sus consecuencias en el cerebro humano

Al hablar del abuso de medicamentos de prescripción, nos referimos a la utilización de los mismos sin la receta médica correspondiente, o de una manera distinta a la prescrita por un profesional de la salud. Este abuso de sustancias se encuentra fundado en que muchas medicaciones poseen propiedades psicoactivas (generan alteraciones mentales), por lo que muchas personas consumen las mismas solo para experimentar dichos efectos. En los últimos años, el abuso de estas sustancias ha crecido de manera exponencial, siendo actualmente el abuso de estos medicamentos un motivo serio de preocupación a nivel local y mundial. 

Las sustancias que más se utilizan con este fin son de varios tipos, por ejemplo podemos citar los opiáceos utilizados para tratar el dolor agudo (vicodin® por ejemplo), estimulantes para tratar déficits de atención (por ejemplo el Ritalin®) y principalmente sustancias antidepresivas/ansiolíticas (Xanax®, Alplazoram, Valium®, etc)

Un pensamiento erróneo general dentro de la sociedad es que estas sustancias, al ser de prescripción (legales), generan menor daño que las sustancias ilícitas (cocaína, marihuana, etc). Sin embargo, estas sustancias pueden ser tan adictivas y peligrosas como cualquier droga ilícita. Es por ello que cuando un médico receta una de estas sustancias, previamente ha realizado un estudio de la historia clínica del paciente y ha desarrollado un estricto calendario (cantidad y frecuencia) adecuado para cada persona. Obviamente, esto se encuentra ausente en una persona que toma estas sustancias de manera recreativa.


¿Como estas sustancias afectan al cerebro?

Si estas sustancias se toman tal cual fueron recetadas por el especialista (esto es, cantidad y frecuencia), los riesgos de generar daño permanente en el cerebro son mínimos, prácticamente nulos. Sin embargo, si estas sustancias son tomadas en mayor cantidad que la recetada o por más tiempo del indicado por el médico, estas pueden llegar a afectar el cerebro de una manera parecida a las sustancias ilegales. Por ejemplo, estimulantes similares al Ritalin® actúan sobre los mismos neurotransmisores que la cocaína, por lo que si se consume esta sustancia en exceso, el cerebro eventualmente sufrirá el mismo daño y se puede llegar a generar el mismo tipo de adicción.

Además, la sobredosis de estas sustancias (ansiolíticos, opiáceos) puede generar una disminución drástica en la respiración, lo que puede llevar a una situación de hipoxia (disminución de oxígeno que llega al cerebro), lo que puede generar daño permanente al cerebro, desde pequeños efectos hasta llegar a inducir un coma o en casos muy aislados, muerte cerebral.

Es importante destacar, que aunque sean recetadas, estas sustancias poseen un gran potencial de adicción, por lo que nunca deben ser tomadas sin la supervisión de un profesional. Aunque uno crea que tomar estas sustancias “unos días más por las dudas” o “un poquito más para que me haga mejor” no sea tan dramático, es el primer paso para generar un daño significativo a nuestro cuerpo y mente.

lunes, 25 de julio de 2016

La cocaína genera un “suicidio masivo” de células cerebrales

Las células de todos los animales (incluidos los seres humanos) pueden morir por diferentes tipos de stress, tales como extremas temperaturas, alta acumulación de toxinas y traumas físicos. Pero además pueden cometer “suicidio” de tres maneras diferentes, las cuales están altamente controladas y programadas por diferentes proteínas y sustancias químicas del entorno celular. Una de estas vías es la llamada “autofagia”, el cual es un proceso vital en un ser vivo complejo. El mismo se encarga de “limpiar” las células dañadas, o que han acumulado una cantidad crítica de toxinas. Este proceso es activado por las mismas células afectadas, brevemente lo que ocurre es que los ácidos que poseen las células se liberan y literalmente la misma se suicida. Como dijimos anteriormente, este es un proceso altamente regulado a varios niveles.

Un estudio reciente ha sugerido fuertemente que una alta dosis de cocaína induce la Autofagia en células cerebrales, generando un “suicidio masivo”. Este estudio fue realizado en células nerviosas de cerebro de ratón (las cuales son similares a las humanas). El estudio fue simple, lo que se realizó fue brindarles un pulso de la sustancia a los ratones y luego cuantificar la cantidad de proteína responsable de disparar la autofagia. Lo que se observó es que claramente la sustancia generó muerte neuronal por medio de la autofagia. La autofagia es un proceso vital para el correcto funcionamiento de cualquier animal, sin embargo este estudio ha demostrado que la utilización de cocaína genera efectos irreversibles en las células cerebrales, las cuales no pueden reemplazarse. 

Es importante destacar que también se encontraron acumulaciones anormales de proteínas asociadas a la autofagia en ratones adultos y jóvenes, los cuales eran hijos de madres que habían recibido cocaína durante el embarazo, mostrando entonces que el consumo no solo daña al consumidor, sino que también a su descendencia.



Fuente

domingo, 10 de julio de 2016

Marihuana y el déficit de atención.



Si bien es sabido que el uso de marihuana genera efectos negativos en la atención, memoria y capacidad de retener información, investigaciones recientes han demostrado que estos efectos pueden mantenerse por días e incluso semanas desde la última vez que se utilizó. Consecuentemente, una persona que fuma marihuana frecuentemente, podría estar permanentemente viviendo en un estado intelectual disminuido con respecto a su estado normal [1].

Diferentes estudios también han sugerido que estudiantes que fuman marihuana regularmente poseen notas inferiores en sus estudios al compararlo con el resultado observado en estudiantes que no fuman [2]. Incluso ciertos estudios han vinculado el uso de marihuana diariamente durante la adolescencia con dificultades de desenvolverse en el futuro laboral e incluso generar un estado de infelicidad permanente [3-5]. Este último estudio se realizó comparando la vida adulta de dos grupos de personas. El primer grupo estaba constituido por personas que fumaban diariamente y el otro grupo por personas que habían fumado alguna vez en su vida, pero no más de 50. 

También se han realizado estudios en el cual se ha vinculado el uso de marihuana con las posibles consecuencias en el lugar de trabajo, tales como déficit de atención y en el caso de trabajar con maquinaria, un aumento en el riesgo de tener accidentes. Por ejemplo, un estudio realizado con trabajadores postales demostró que los empleados que dieron positivo para marihuana en un test habían tenido 55% más accidentes que aquellos que habían dado negativo [6].



Con este breve informe, como centro de rehabilitación nos interesa señalar que si bien la marihuana no es tan dañina ni destructiva como otras sustancias (cocaína, heroína, LSD, etc.), su utilización también genera consecuencias negativas para nuestro cuerpo/mente y entorno. Si bien no son de la misma magnitud que otras sustancias, estas consecuencias no deben dejar de ser tomadas en cuenta. Para profundizar en lo que hemos mencionado, puede leer las fuentes citadas en este artículo.


 
[1]. Macleod J, Oakes R, Copello A, et al. Psychological and social sequelae of cannabis and other illicit drug use by young people: a systematic review of longitudinal, general population studies. Lancet Lond Engl. 2004;363(9421):1579-1588.
[2].  Schweinsburg AD, Brown SA, Tapert SF. The influence of marijuana use on neurocognitive functioning in adolescents. Curr Drug Abuse Rev. 2008;1(1):99-111
[3]. Silins E, Horwood LJ, Patton GC, et al. Young adult sequelae of adolescent cannabis use: an integrative analysis. Lancet Psychiatry. 2014;1(4):286-293. doi:10.1016/S2215-0366(14)70307-4.
[4]. Fergusson DM, Boden JM. Cannabis use and later life outcomes. Addict Abingdon Engl. 2008;103(6):969-976; discussion 977-978.
[5]. Brook JS, Lee JY, Finch SJ, Seltzer N, Brook DW. Adult work commitment, financial stability, and social environment as related to trajectories of marijuana use beginning in adolescence. Subst Abuse. 2013;34(3):298-305.
[6]. Zwerling C, Ryan J, Orav EJ. The efficacy of preemployment drug screening for marijuana and cocaine in predicting employment outcome. JAMA. 1990;264(20):2639-2643.

lunes, 27 de junio de 2016

El consumo de metanfetaminas genera una vejez prematura



En los últimos años, el abuso de metanfetaminas ha aumentado considerablemente, sobre todo en países industrializados. Como hemos visto anteriormente, los efectos principales del consumo de estas sustancias son una combinación de euforia, energía, disminución de fatiga y reducción de apetito.

Gracias a sus potentes propiedades adictivas, el consumo de esta sustancia aumenta considerablemente con el tiempo y siempre es necesario consumir mayor cantidad y más frecuentemente para obtener el mismo efecto. Asimismo, la falta de consumo en una persona adicta puede generar una catarata de síntomas negativos, tales como ataques de pánico, psicosis y alucinaciones.

El mecanismo por el cual estas acciones se llevan a cabo es conocido. Básicamente, la metanfetamina actúa en el sistema nervioso central, interrumpiendo la captación de diferentes neurotransmisores, tales como la dopamina. En una persona que ha consumido durante mucho tiempo (meses/años), estas alteraciones neuroquímicas generan daño permanente en el cerebro, especialmente en estructuras que poseen receptores de dopamina, lo que explica los problemas cognitivos y emocionales que las personas adictas a la metanfetamina poseen. Además de ser neurotóxicas, la metanfetamina genera daños en todo el cuerpo de la persona, siendo evidente por ejemplo, la putrefacción/caída de piezas dentales o arrugas en la piel. 
 
Estudios post-mortem de personas que fueron adictas a la metanfetamina, han demostrado que los sujetos habían generado en su organismo, además de los cambios en la parte “visible” del organismo, varias patologías de personas de edades mayores, tales como arterioesclerosis, fibrosis pulmonar e hígado graso, entre otros.

Un estudio reciente ha demostrado que la metanfetamina acelera la biosíntesis de ceramida, aumentando la velocidad en las cuales células normales pasan al estado de senescencia. Esta molécula juega un rol destacado en la división celular. Su rol es importante cuando se debe pasar una célula del estado replicativo (normal) al estado de senescencia (sin dividirse). 

En este estudio se les brindo a una serie de ratones una cantidad determinada de metanfetamina por un tiempo determinado. Lo que se observó fue que luego del consumo las células disminuían su replicación, se alteraba su forma normal y aparecían moléculas típicas de la senescencia. También se encontraron ciertas alteraciones genéticas, principalmente en tejido de musculo esquelético y en tejidos periféricos. Es interesante remarcar que estas alteraciones son las encontradas en personas de avanzada edad en condiciones normales.

De esta manera queda demostrado que el aumento de biosíntesis de ceramida en el cuerpo de una persona adicta podría ser uno de los responsables en la aparente vejez acelerada por el consumo de estas sustancias. Además, numerosos estudios anteriores han relacionado diversas patologías de la edad, tales como arterioesclerosis como fibrosis pulmonar, con un aumento de biosíntesis de ceramidas en el cuerpo.




Estos datos sugieren entonces que uno de los responsables de la aparición de los prematuros síntomas de la vejez en las personas adictas a la metanfetamina podría ser debido al aumento de biosíntesis de ceramidas, lo que altera el comportamiento celular normal, llevando las células a la senescencia de manera acelerada. 



lunes, 6 de junio de 2016

Pastillas para adelgazar, que son y cuáles son los riesgos de su consumo

Es común ver en diferentes medios, sustancias “milagrosas” que hacen bajar de peso rápidamente, sin problemas, de venta libre y sin efectos secundarios. Si bien es verdad que existen sustancias para bajar de peso, su toma debe ser siempre supervisada por un médico especializado, y solo en casos donde sea realmente necesario, dado que estas sustancias interfieren con el funcionamiento normal del cuerpo.
 
Por ejemplo, las pastillas que poseen la sustancia sibutramina aumentan los niveles de serotonina y norepinefrina, acelerando la sensación de saciedad, y las que poseen orlistat previenen que se adsorba grasa en el intestino. Es importante destacar que sin importar como estas pastillas ejercen su función, solo ayudan a bajar de peso si la persona acompaña el consumo con una dieta equilibrada armada por un médico nutricionista que acompaña el tratamiento. Además, muchas de estas pastillas poseen anorexígenos (drogas que actúan sobre el sistema nervioso para producir una disminución de apetito). Algunos efectos secundarios reportados por la toma de estas pastillas son hipertensión arterial, pulso elevado, mareos, insomnio constipación, dolor de cabeza y dolores de garganta, entre otros. 
 
Un punto importante, es que muchas veces estas se combinan con tranquilizantes para calmar la angustia que produce en el paciente la aparente falta de resultados (ya que no son inmediatos). Pero, como hemos indicado anteriormente (ver aquí), estas sustancias también pueden producir adicción. Existen también otras sustancias utilizadas que son similares a las anfetaminas, las cuales si bien dan resultados más “rápidos” no son aconsejables dado su gran poder aditivo y los cambios severos de personalidad que la toma de estas sustancias trae asociada. 
 
La exigencia de resultados inmediatos, o la frustración por la falta de éstos, puede llevarnos a la adicción a estas sustancias o a caer en otros desordenes alimenticios tales como la anorexia o bulimia. Incluso se han reportado varios casos de muerte por sobredosis de pastillas para adelgazar (ver aquí), dado que las mismas como hemos mencionado interfieren con la homeostasis del organismo.


 
Con esto no queremos decir que no deben consumirse en absoluto, solo que, así como los ansiolíticos o sustancias similares, su toma debe ser supervisada por un profesional del área y no basarse en el tratamiento de una persona conocida o peor aun, automedicarse.

miércoles, 18 de mayo de 2016

El éxtasis puede ser mortal en ambientes de altas temperaturas

Si bien una dosis pequeña de MDMA (éxtasis) no es una sustancia letal en ambientes normales, si se toma en lugares de alta temperatura, el riesgo de muerte por hipertermia aumenta considerablemente. Un grupo de científicos ha demostrado que esta sustancia genera hipertermia (aumento de temperatura en el cuerpo) dado que la sustancia interfiere con el mecanismo normal de regulación de temperatura del mismo. En el estudio se colocaron ratones de laboratorio en ambientes similares a una discoteca nocturna, esto es, altas temperaturas y una alta densidad de población.

Ya es sabido que altas dosis de MDMA pueden aumentar de manera crítica la temperatura corporal, pudiendo desencadenar una falla en algún órgano o incluso la muerte. Sin embargo este grupo de investigación observó que posiblemente una pequeña dosis también sea mortal en ciertas condiciones del entorno, como por ejemplo una elevada temperatura.

En este estudio primero se les dio a las ratas una dosis no letal de MDMA (dosis obtenida de estudios anteriores) y se monitorizó el cerebro, la temperatura y la habilidad del cuerpo del animal para controlar su temperatura mediante dilatación de los vasos sanguíneos. Lo que se observó fue que cuando las ratas estaban solas y en un ambiente de temperatura normal, esta moderada dosis de MDA aumento un poco la temperatura del cerebro y la del cuerpo, y disminuyó un poco la habilidad de los animales de controlar la temperatura, sin embargo, no se observó ninguna muerte.

En cambio, cuando se les dio a las ratas la misma dosis de MDMA pero se las colocó en un ambiente con temperatura mas alta, o en presencia de otras ratas en la jaula, la temperatura del cerebro y cuerpo aumentó y los animales no fueron capaces de regularla, causándoles la muerte a muchos de ellos. Este final fatal para las ratas es debido a que la sustancia interfirió con la habilidad de las mismas de controlar su temperatura corporal.



Estos resultados demuestran entonces que el uso del MDMA en ciertos ambientes de altas temperaturas (por ejemplo en una fiesta electrónica de gran concurrencia, lugar donde se acostumbra a tomar estas sustancias) es más peligroso que lo que se creía anteriormente. En el trabajo, el autor afirma que incluso con dosis moderadas, se vio hipertermia fatal en una gran cantidad de ratas colocadas en ambientes de temperaturas moderadamente altas.


Fuente: Eugene A. Kiyatkin, Albert H. Kim, Ken T. Wakabayashi, Michael H. Baumann, and Yavin Shaham. Critical Role of Peripheral Vasoconstriction in Fatal Brain Hyperthermia Induced by MDMA (Ecstasy) under Conditions That Mimic Human Drug Use. (2015). The Journal of Neuroscience. 34(23): 7754-7762