lunes, 23 de septiembre de 2013

Las drogas, el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción


Son muchas las preguntas que nos hacemos sobre las adicciones. ¿Es una enfermedad? Si lo es, ¿tiene cura? ¿Cuál es la mejor técnica para lograr superarlas?¿Como es la recuperación? En este artículo intentaremos responder algunas de ellas desde el punto de vista científico.

¿Se puede tratar exitosamente la adicción?

SÍ. La adicción es una enfermedad tratable. Los descubrimientos en la ciencia de la adicción han llevado a avances en el tratamiento para el abuso de drogas que ayuda a que las personas dejen de abusar las drogas y vuelvan a tener una vida productiva.


¿Se puede curar la adicción?

La adicción no tiene que ser una sentencia para toda la vida. Al igual que otras enfermedades crónicas, la adicción se puede manejar con éxito. El tratamiento permite a las personas contrarrestar los efectos poderosos y dañinos sobre el cerebro y el comportamiento para que vuelvan a recuperar el control de sus vidas. Hay que tener en cuenta que la adicción no tiene que ser una sentencia para toda la vida.


¿La recaída en el abuso de drogas significa que el tratamiento ha fracasado?

No. La naturaleza crónica de la enfermedad significa que no sólo es posible recaer en el abuso de drogas, sino que es probable, viéndose tasas de recaídas parecidas a las de otras enfermedades médicas crónicas como la diabetes, la hipertensión y el asma, que también tienen componentes tanto fisiológicos como conductuales. El tratamiento de enfermedades crónicas involucra cambiar comportamientos profundamente arraigados, y la recaída no significa que el tratamiento falló. Para los pacientes adictos, las recaídas en el abuso de drogas indican que se debe comenzar de nuevo, se debe ajustar el tratamiento, o que se requiere un tratamiento alternativo.


¿Cuáles son las bases de un tratamiento eficaz para la drogadicción?

Las investigaciones muestran que la mejor manera de asegurar el éxito para la mayoría de los pacientes es una combinación de medicamentos, cuando están disponibles, con terapia conductual. Los enfoques de tratamiento deberán ser individualizados en función de los patrones de abuso de drogas y los problemas médicos, psiquiátricos y sociales relacionados a las drogas de cada paciente en particular.


¿Cómo tratan las terapias conductuales a la drogadicción?

Los tratamientos conductuales ayudan a que las personas se comprometan con su tratamiento para la drogadicción, modificando sus actitudes y comportamientos relacionados al abuso de drogas y aumentando sus habilidades para manejar circunstancias estresantes y señales ambientales que pueden disparar los deseos vehemente por las drogas y producir otro ciclo de abuso compulsivo. Es más, las terapias conductuales pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a que las personas se adhieran al tratamiento por más tiempo. Debido a que la adicción afecta a tantos aspectos de la vida del adicto, el tratamiento debe atender a todos estos aspectos para tener éxito.


¿Cómo ayudan los mejores programas de tratamiento a que los pacientes se recuperen de los efectos dominantes de la adicción?

Lograr que una persona adicta deje de abusar de las drogas es apenas una parte de un proceso largo y complejo de recuperación. Cuando las personas entran a tratamiento, es porque ya la adicción literalmente se ha apoderado de sus vidas. La compulsión de obtener, consumir y experimentar los efectos de las drogas ha dominado cada minuto que están despiertos y el abuso de drogas ha tomado el lugar de todas las cosas que antes les gustaba hacer. Ha trastornado cómo funcionan en su vida de familia, en el trabajo y en la comunidad y es más probable que sufran de otras enfermedades graves. Debido a que la adicción afecta a tantos aspectos de la vida del adicto, el tratamiento debe atender a todos estos aspectos para tener éxito. Es por eso que los mejores programas incorporan una variedad de servicios de rehabilitación dentro de sus regímenes integrales de tratamiento. Para fomentar la recuperación de la adicción, los consejeros de los programas de tratamiento seleccionan de un menú de servicios para llenar las necesidades individuales de cada paciente, que pueden ir desde las necesidades médicas, psicológicas y sociales hasta las vocacionales o legales.



• Terapia cognitiva-conductual. Trata de ayudar a que los pacientes reconozcan, eviten y resistan las situaciones en que es más probable que abusen de las drogas.

• Incentivos para ayudar a la motivación. Uso de refuerzos positivos ofreciendo premios o privilegios por mantenerse sin usar drogas, por asistir y participar en las sesiones de consejería o por tomar los medicamentos para el tratamiento, siguiendo las indicaciones del médico.

• Entrevistas de motivación. Empleo de estrategias que logran cambios rápidos en el comportamiento, motivados internamente por el propio paciente, para dejar de usar drogas y facilitar su ingreso a tratamiento.

• Terapia en grupo. Ayuda a los pacientes a enfrentar su abuso de drogas de forma objetiva, aceptar sus consecuencias nocivas y reforzar su motivación para no usar drogas. Los pacientes aprenden formas eficaces para resolver sus problemas emocionales e interpersonales sin tener que recurrir a las drogas.


En CarpeDiem vemos a cada uno de los pacientes como una persona distinta, evaluando sus problemas particulares para optimizar el tratamiento que le sea necesario. En nuestra comunidad disponemos de diversos profesionales que lograrán crear el tratamiento mas adecuado para cada uno.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Rehabilitación cognitiva en el tratamiento de las adicciones


La adicción se define, en el momento actual, como una condición en la cual la conducta, que puede ir dirigida a la búsqueda del placer o a la reducción del malestar, se manifiesta en un patrón que cumple dos condiciones: un fallo recurrente en los mecanismos de control conductual y una continuación de la conducta a pesar de consecuencias negativas de gran magnitud. Recientemente se ha propuesto un modelo neuropsicológico unificado de la adicción como alteración de los sistemas de toma de decisiones. En este momento contamos con amplia evidencia de que el abuso o la dependencia de sustancias están asociados con cambios neuroanatómicos que se relacionan con deterioro cognitivo de magnitud variable.

La evaluación neuropsicológica de personas con conductas adictivas es una práctica cada vez más generalizada, y de ella se deriva la necesidad de desarrollar acciones encaminadas a la rehabilitación de las funciones dañadas. Desde el National Institute of Drug Abuse se han hecho llamamientos para investigar la aplicación de programas de rehabilitación cognitiva capaces de mejorar la eficacia de los programas de tratamiento

El  cognitive remediation se define como ‘un proceso de enseñanza que se dirige a las áreas de funcionamiento neuropsicológico involucradas en el aprendizaje y el funcionamiento básico cotidiano’, que tiene como objetivos específicos ‘reforzar las capacidades cognitivas deterioradas y enseñar estrategias de compensación’, entre las cuales enumera ‘atención y concentración, memoria, planificación, monitorización del comportamiento y hacer ajustes basados en la retroalimentación’. Alternativamente, define cognitive retraining como ‘una estrategia terapéutica encaminada a mejorar o restaurar las habilidades personales en áreas que requieren atención, recuerdo, organización, razonamiento y comprensión, resolución de problemas, toma de decisiones y habilidades cognitivas de alto nivel’.



En esta medida, el entrenamiento cognitivo supondría un aspecto estratégico de la rehabilitación cognitiva, que sería el concepto más global que abarcaría el conjunto de intervenciones: el entrenamiento tendría como diana las funciones alteradas y la rehabilitación cognitiva sería el conjunto de acciones encaminadas a favorecer un adecuado funcionamiento en actividades de la vida diaria. En el momento actual, la terapia de rehabilitación cognitiva (TRC) se define como un programa sistemático y teóricamente sustentado de entrenamiento en actividades didácticas, experienciales, procedimentales y psicosociales, desarrolladas para restaurar la adaptación cognitivamente afectada, incluyendo déficits en participación, autoconciencia y autodeterminación.

Como estrategia terapéutica, la TRC se enmarca en lo que se ha denominado nueva generación de terapias, en la cual el objetivo no es necesariamente la remisión de los síntomas, sino la modificación de los mecanismos neuropsicológicos que los producen.

Loa  principios son básicamente los siguientes:

– Debe prestarse especial atención al conocimiento de la personalidad y el estilo de vida de la persona con anterioridad al momento en que se produjo el problema (p. ej., adicción), porque ello permitirá maximizar el impacto de la intervención, en la medida en que se tengan en cuenta los deseos y necesidades de cada paciente.

– Hay que conocer la naturaleza y extensión de los déficits o alteraciones del funcionamiento cerebral
con el fin de diseñar una intervención realista y apropiada.

– Se debe efectuar un trazado realista de la intervención rehabilitadora acorde a la naturaleza de
los déficits.

– Es especialmente necesario prestar atención a los problemas en el desenvolvimiento cotidiano real,
a sus puntos fuertes y débiles y a las dificultades experimentadas por cada paciente en las actividades
de la vida diaria.

– Hay que tener en consideración los problemas cognitivos, pero también los emocionales, psicosociales
y comportamentales.

Las estrategias de rehabilitación obtendrán mejores resultados si se negocian con el paciente y su familia.

Uno de los modelos de aplicación de la TRC presenta un considerable interés para la práctica con adictos. Se trata del Neuropsychological Educational Approach to Cognitive Remediation (NEAR) El cual se basa en:

- Proporcionar una experiencia de aprendizaje positivo para todos y cada uno de los pacientes.

- Promover el aprendizaje de habilidades que favorezcan la independencia.

– Promover una actitud positiva hacia el aprendizaje.

– Mejorar aquellas funciones neuropsicológicas (cognitivas) que se han identificado como suficientemente alteradas y pueden obstaculizar la consecución de logros.

– Promover el conocimiento sobre el estilo de aprendizaje, los puntos fuertes y débiles.

– Promover un sentido de competencia y confianza sobre la propia capacidad para adquirir las habilidades.

– Promover conocimiento sobre los elementos contextuales que pueden afectar el funcionamiento cognitivo.

– Promover un funcionamiento cognitivo óptimo en diferentes contextos sociales.

Otros modelos de indudable interés para la práctica clínica provienen de la terapia ocupacional, disciplina específicamente dirigida a optimizar el funcionamiento de las personas en las actividades de la vida diaria. Mientras que el foco de la intervención neuropsicológica apunta a las funciones afectadas en el deterioro del funcionamiento, la terapia ocupacional se centra directa y específicamente en el desempeño en contextos reales, de acuerdo con la realidad de cada paciente.

Diversos modelos han ido perfilando las actividades de rehabilitación cognitiva desde la perspectiva ocupacional hasta llegar a las propuestas más recientes, como el modelo funcional de rehabilitación cognitiva que enfatiza los componentes funcionales de la ocupación en distintos contextos naturales con objeto de capacitar a los pacientes con deterioro cognitivo para desempeñar adecuadamente sus papeles.

Mientras el enfoque neurocognitivo requiere encuadres clínicos, el enfoque funcional de la terapia ocupacional puede llevarse a cabo en encuadres naturalistas, lo que incluye el propio hogar del paciente. Ambos enfoques se han mostrado útiles, complementarios y principalmente indicados para pacientes con determinadas características.


En CarpeDiem disponemos de propuestas teóricas para la aplicación de TRC funcional en el tratamiento de las adicciones. Vemos al paciente como un todo, focalizándonos en su entorno y problema particular, no solo como un paciente que necesita un tratamiento, si no como una persona que está teniendo un problema que afecta su vida en todos los sentidos.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cientificos adictos al trabajo

Continuando con la temática del articulo presentado anteriormente titulado "Adicción al Trabajo, un problema moderno", presentamos el articulo siguiente, en el cual podemos ver que la adicción a trabajar se puede dar en cualquier profesión, demostrando así que ninguno está exento de convertirse en un adicto al trabajo. 

Un grupo de investigadores de las universidades de Nottingham Malaysia Campus (UNMC) Boston y ETH Zúrich han llevado a cabo un estudio que confirma la creencia común de que los científicos son como ratas de laboratorio, que trabajan hasta altas horas de la noche, no desconectan en vacaciones ni en fines de semana, y dejan poco tiempo para la familia y asuntos personales.



Los autores de la investigación, cuyos resultados se han publicado en la revista Biological Conservation, también tenían curiosidad por conocer las diferencias en los hábitos de trabajo de científicos de distintos países. Para ello, analizaron los datos de 10.000 presentaciones manuscritas y casi 15.000 revisiones.

Según Ahimsa Campos-Arceiz, profesor asociado de la escuela de Geografía de UNMC, el motivo del estudio tuvo una raíz personal. "Fui a la boda de un amigo en Bali y me pasé la mayor parte del tiempo revisando originales frente a la playa en vez de nadando o leyendo una novela. Me di cuenta de que encontrar tiempo para hacer estas revisiones en el trabajo es casi imposible, y que la mayoría de las veces hago esta tarea en mi tiempo libre, durante las vacaciones y los fines de semana".

La presentación de artículos para su publicación en revistas especializadas y la consecuente revisión por pares son componentes esenciales del proceso científico. Este proceso se hace on line, a través portales que registran la hora exacta en la que los autores y los revisores están frente al ordenador enviando sus archivos. 

"Revisar el estudio de otro es una labor relativamente altruista, ya que se hace normalmente de forma anónima y tiene por objetivo mejorar el trabajo de otro científico para asegurarse de que se publican buenos  materiales. Si estas revisiones se realizan fuera de tu tiempo libre, ese altruismo aún es mayor, pero también nos preocupa que el estrés que todo ello pueda conllevar se traduzca al final en un trabajo científico de menor calidad"


Japoneses, chinos e indios, los más adictos al trabajo

Los resultados muestran que los científicos que utilizan el portal web de la revista Biological Conservation llevan a cabo una cantidad sustancial de su trabajo a altas horas de la noche (un 16% de los manuscritos y el 12% de las revisiones), y que estas tareas fuera de horario se han incrementado en torno a un 5% o 6% en todo el mundo.

Hay pautas geográficas marcadas en este comportamiento. Los científicos japoneses, chinos e indios son los que trabajan más duramente y envían casi el 40% de sus manuscritos fuera del horario laboral, mientras que los investigadores de Bélgica, Noruega, Finlandia y Sudáfrica lo hacen en una proporción del 16% al 17%. Estadounidenses y británicos son los que menos se salen de su horario y trabajan de forma moderada durante fines de semana y noches, añade el artículo.

Los autores consideran que el continuo incremento en la carga de trabajo en instituciones académicas, con cada vez mayores obligaciones en enseñanza y tareas administrativas, tiene un efecto negativo en la calidad del trabajo científico. También tiene consecuencias en el equilibrio vital de los investigadores, con efectos como el descuido de la familia, los amigos, la falta de ejercicio físico y de tiempo de descanso.
Campos-Arceiz hace un llamamiento a las instituciones para que recuerden que "la ciencia de calidad requiere tiempo para leer y pensar y los científicos estresados tienden por lo general a ser menos productivos".


"Al final, este estudio ha servido para reflexionar sobre nuestro propio comportamiento y prioridades. La próxima vez que vaya a Bali, voy a pasar más tiempo nadando y hablando con mi esposa y menos revisando  manuscritos", concluyó el investigador.


Es muy comun relacionar la palabra "adicción" solo con las drogas de abuso o sustancias parecidas. En estos casos podemos ver como practicamente cualquier acción en nuestra vida cotidiana se puede tornar una adicción si no se controla a tiempo. Si usted siente que algo en su vida esta fuera de control, es tiempo de empezar a pensar en la idea de conseguir ayuda profesional.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Adiccion al trabajo: Un problema moderno

En estos tiempos tecnológicamente modernos, en los cuales cada vez cuesta mas "desconectarse" de la rutina diaria y el trabajo, comienzan a aparecer nuevos problemas de salud relacionados. Uno de ellos es la adicción al trabajo.



Si trabaja más de 50 horas a la semana, expertos lo catalogan a usted como un adicto al trabajo y, además, aseguran que esta adicción viene con un costo alto para su salud mental y física.

Todos hemos escuchado que la adicción al trabajo puede ser mala y contribuye al estrés, el que, a su vez, puede afectar nuestra salud cardiovascular, pero poco se ha investigado.

En la Universidad Estatal de Kansas,  la investigadora Sarah Asebedo quería conocer en realidad qué ocurre con estas personas adictas al trabajo. Junto con Sonya Britt y Jamie Blue, analizó los datos de un estudio longitudinal del Departamento de Estadística de EE. UU. que, desde 1979, realiza encuestas a más de 12.000 personas nacidas entre 1957 y 1964.

Los científicos encontraron que aquellas personas que trabajan más de 50 horas a la semana tienen una peor salud física, medida por el hecho de que se saltan más comidas que quienes llevan jornadas normales de trabajo. También hallaron que la salud mental de los adictos al trabajo era peor que la de los no adictos al trabajo, basados en los resultados de cuestionarios que midieron el nivel de depresión de los individuos.

No obstante, lo más curioso no es que el exceso de trabajo afecte la salud mental y física de las personas; lo sorprendente es que el adicto lo sabe y no le importa.

Según el estudio, que se publicará en setiembre en Financial Planning Review , hay una relación entre la remuneración y la adicción al trabajo. Las personas que ganan más dinero son más propensas a ser adictas. Además, el dedicar tantas horas al trabajo, deja al individuo con poco espacio para realizar otras actividades en las que podría gastar su dinero.

En el adicto al trabajo, el tiempo se convierte en un bien de mercado. Como una bola de nieve, mientras más escala la persona en la estructura de la empresa, más crece su adicción por trabajar.

Así, el daño del trabajo en exceso a la salud física y mental, no es algo que preocupe tanto al adicto, ya que es muy comun menospreciar estos sintomas o pensar que se deben a otra cosa y no al trabajo.

Si usted siente que tiene conductas similares, es conveniente consultar con un profesional idóneo en el tema relacionado con las adicciones.



viernes, 16 de agosto de 2013

La influencia de la arquitectura en la recuperación del paciente


El espacio físico influye en el cuidado médico a partir de aspectos ergonómicos, que pueden facilitar la actividad y el nivel de salud, fortaleciendo al paciente y la causa misma de la enfermedad, al protegerlo o exponerlo a contagios e infecciones. 

Un equipamiento de salud, debe por lo tanto atender a las necesidades técnicas y funcionales comprometidas en el cuidado integral de la salud. Además de esto, una necesidad que debe ser considerada en la búsqueda de la excelencia en la atención, y que recientemente ha cobrado gran relevancia, es el valor de la percepción subjetiva del espacio físico y su influencia sobre el paciente, el cuerpo profesional y los acompañantes o visitantes. Este concepto, que es llamado "Healing Enviroment", propone la optimización del entorno del cuidado del paciente, no sólo como un ambiente que le proporcione satisfacción y posibilidad de control sobre el entorno inmediato, sino que también disponga de un sistema de soporte social, que incluye el apoyo a los pacientes, la recepción de información de parte del paciente y la comunicación adecuada de su situación médica.

La influencia positiva del espacio en la recuperación de los pacientes, según estudios publicados por el Center of Health Design, organización estadounidense enfocada a la investigación y promoción del "Healthcare Design", significa una mayor satisfacción del paciente y un mejor índice de calidad percibido por los usuarios.




Para atender los objetivos del "Healing Environment", un estudio realizado en Inglaterra por la Facultad de Arte y Diseño de la Universidad Metropolitana de Manchester, recomienda que la arquitectura de los equipamientos de salud, cuando se enfoca a la percepción y necesidades de los pacientes debe, además de estar adecuada técnica y funcionalmente a la adecuada atención de la salud, proporcionar privacidad, soporte social, confort, opciones de control en el uso del espacio, acceso al ambiente externo, variedad de experiencias, accesibilidad y comunicación.

Los principios básicos arquitectónicos en los que se basa el Healing Enviroment son:

1. Proyectar espacios que proporcionen privacidad, dignidad y compañía, permitiendo que los pacientes estén solos o con otras personas según su deseo, controlando el nivel de privacidad tanto alrededor de la cama del paciente como en las áreas de espera.

2. Posibilidad de vista al exterior del edificio para los pacientes. Hay consenso en que el paciente que espera ansiosamente los resultados de un diagnóstico, se tranquiliza al poder distraerse contemplando una vista exterior. Igualmente, en un proceso en el que el tratamiento es más prolongado, exigiendo más larga permanencia, el proceso puede ser estimulado por la posibilidad de tener una vista lejana.

3. Diseñar un edificio que permita a los pacientes contacto con la naturaleza. De forma ideal y si el clima lo permite, este contacto puede ser físico y no sólo visual, debido a su efectivo resultado terapéutico.

4. Proporcionar confort a los ocupantes en sus espacios cotidianos y aún más importantes, que tengan control sobre algunos elementos definidores del espacio, tales como la iluminación y el sonido.

5. Crear espacios que tengan legibilidad espacial. Esto quiere decir que las personas puedan comprender el espacio y, por ejemplo, encontrar fácilmente su camino y moverse por el edificio casi que utilizando únicamente su 'mapa mental'. El diseño debe determinar la jerarquía de los espacios en la que las áreas de uso común y de uso privado estén claramente definidas, de manera que las entradas y salidas sean obvias y para que los diferentes espacios del edificio tengan diferentes identidades visuales.

6. Utilizar arte para agradar y animar a los usuarios del espacio hospitalario. Puede ser una pintura en la pared, una escultura o incluso elementos naturales trasformados en el paisaje o incluidos en los espacios interiores.


En CarpeDiem hemos estudiado el tema arduamente para optimizar los recursos medioambientales con un estudiado desarrollo de las fachadas, donde las formas adoptadas determinan la manera de tratar la acción climática.
Con respecto a las personas, está tratado desde la amigabilidad de las escalas de aproximación, como los espacios intermedios y los distintos elementos que separan y se suceden entre los edificios, el agua, las terrazas verdes, los patios secos, el parque, las galerías, componiendo desde la eficiencia energética, el uso racional del espacio, hasta la multiplicidad de usos. Se complementa con áreas recreativas, de labor, terrazas herbáceas y el emplazamiento de una huerta urbana que buscan sumar la arquitectura al proceso de reinserción, de nueva oportunidad para quienes asumen el desafío.


Para conocer nuestra sede, haga click aqui

lunes, 12 de agosto de 2013

El abuso de antidepresivos y ansiolíticos está asociado con la disfunción eréctil.

En la sociedad moderna, prácticamente todos nosotros conocemos al menos una persona que toma antidepresivos o ansiolíticos sistemáticamente para dormir, automedicandose crónicamente. Además de la adicción a los mismos, la cual es una adicción grave ya que tomarlos demasiado tiempo genera una dependencia muy fuerte, se le suma otro grave problema, la disfunción eréctil.




Una encuesta reciente revela que los tranquilizantes conocidos como benzodiacepinas y otros antidepresivos más antiguos estarían relacionados con un mayor riesgo de padecer disfunción eréctil (DE). "Definitivamente, esto confirma que los tricíclicos (antidepresivos) están asociados con la DE”, dijo el doctor Richard Balon, profesor de psiquiatría de la Facultad de Medicina de Wayne State University.
Para conocer cómo están asociadas con ciertos medicamentos, el equipo de Varant Kupelian, de los Institutos de Investigación de Nueva Inglaterra, Watertown, Massachusetts, entrevistó a 2301 hombres sobre qué fármacos utilizaban y la función sexual.

Los autores definieron la DE con un puntaje de 17 o menos en una escala de autoevaluación de la firmeza de la erección, la fiabilidad y la satisfacción de 25 puntos.

Uno de cada cinco entrevistados tenían DE. Casi la mitad de los 60 hombres que habían tomado un antidepresivo tricíclico en el último mes tenían DE, comparado con un cuarto de los que no habían utilizado esos fármacos.

Los antidepresivos tricíclicos más comunes son la amitriptilina y las marcas Anafranil, Tofranil y Vivactil.
Tras considerar los factores de riesgo de la DE, como la edad y la enfermedad cardíaca, el equipo halló que los usuarios de esos fármacos tenían el triple de riesgo que el resto de padecer DE. Y los usuarios de las benzodiacepinas como Valium, Xanax, Klonopin y Ativan, que se utilizan para tratar la ansiedad, eran dos veces más propensos a desarrollar DE.

Hay que destacar que el estudio no prueba que estos medicamentos causen el trastorno sexual per se, que la DE promueva una alteración psiquiátrica o que, quizás, ambos problemas compartan una causa subyacente. "No podemos hablar de causa ni sabemos cuáles son los mecanismos que influirían o no en la función eréctil", dijo Kupelian.

Kupelian coincidió en que si bien estos resultados son convincentes, para confirmar la relación aun necesitan más estudios. "Estos son análisis exploratorios", dijo. Recomendó no utilizar los resultados para realizar recomendaciones terapéuticas y consideró que los hombres que estén preocupados por los efectos de sus medicamentos, conversen con el médico.



Fuente 

martes, 6 de agosto de 2013

Confirman que la marihuana deteriora la capacidad cerebral


Como sabemos, la marihuana es una de las drogas llamadas “comunes” por su fácil acceso y precio. Lamentablemente es cada vez más la cantidad de gente que la utiliza pensando que es prácticamente inocua o que sus efectos son mínimos, sin embargo, recientemente se ha demostrado que el uso persistente de marihuana, particularmente entre adolescentes, deteriora significativamente y de forma irreversible las funciones cerebrales.



La investigación, una de las más amplias que se han llevado a cabo sobre este vínculo, siguió durante más de 20 años a un grupo de unos 1.000 jóvenes en Nueva Zelanda. El equipo internacional de investigadores encontró que los que habían comenzado a usar marihuana antes de cumplir los 18 años -cuando su cerebro estaba aún desarrollándose- mostraban una reducción "significativa" en su coeficiente intelectual.

El estudio, dirigido por la profesora Madeline Meier de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, Estados Unidos, analizó el impacto del uso de marihuana en varias funciones neuropsicológicas de 1.037 individuos nacidos entre 1972 y 1973.Los científicos siguieron a los participantes hasta que cumplieron 38 años. Ellos llevaron a cabo estudios cuando eran niños, antes de que empezaran a usar la droga, y posteriormente entrevistándolos de forma continua.

Para obtener los resultados los investigadores tomaron en cuenta factores como dependencia de alcohol o tabaco, uso de otras drogas y el número de años en educación. Lo que encontraron fue que los participantes que habían usado persistentemente marihuana mostraban un "amplio deterioro" en varias áreas neuropsicológicas, como funcionamiento cognitivo, atención y memoria.

Los individuos que usaban la droga de forma persistente  -la habían fumado al menos cuatro veces a la semana año tras año durante su adolescencia, sus 20 años y, en algunos casos, sus 30 años-  mostraron una reducción en su coeficiente intelectual (CI). Entre más fumaba el individuo, mayor la pérdida en el CI, dicen los científicos. Además, el efecto fue más marcado en aquéllos que comenzaban a fumar marihuana siendo adolescentes.

Uno de los puntos mas importantes del estudio fue demostrar que el daño era irreversible. Al dejar de usarla o reducir su uso no lograron restaurar completamente su pérdida de CI. Por lo que se concluyó que el daño es permanente.


Deterioro evidente.

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), Actas de la Academia Nacional de Ciencias, dice que "el uso persistente de marihuana durante 20 años estuvo asociado con un deterioro neuropsicológico, y el mayor deterioro era más evidente entre los usuarios persistentes".

"Colectivamente, estos resultados son consistentes con la especulación de que el uso de marihuana en la adolescencia, cuando el cerebro atraviesa su desarrollo crítico, puede tener efectos neurotóxicos", dicen los autores.

Robin Murray, profesor de psiquiatría del King's College de Londres, que no participó en la investigación, le comenta a la BBC que el estudio es "una investigación extraordinaria". Éste es probablemente el grupo de individuos que ha sido más intensamente estudiado en el mundo y, por lo tanto, los datos son muy buenos. Hay muchos informes anecdóticos de que los usuarios de marihuana tienden a ser menos exitosos en sus logros educativos, matrimonios y ocupaciones. Este estudio ofrece una explicación de porqué puede ocurrir.

En el futuro, será muy importante replicarlos para poder iniciar campañas públicas de educación para la gente conozca estos riesgos.

Fuente