jueves, 12 de diciembre de 2013

Aumentó mas del 100% el número de jóvenes adictos en Argentina en la última década

El consumo de drogas ilegales sigue en aumento entre los estudiantes de nivel medio en la Argentina. Según los resultados de estudios oficiales preliminares, en la última década creció mas del 100 por ciento entre los alumnos de colegios secundarios.

Las autoridades de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) ya cuentan con los primeros datos de un vasto estudio que revela que 12 por ciento de los estudiantes de entre 13 y 17 años probaron por lo menos una vez estupefacientes, en especial, marihuana.

Este es el quinto sondeo nacional que cada dos años se realiza en el país. El nuevo informe señala que la tendencia en el incremento de consumo de las drogas ilegales se mantiene alta desde la primera evaluación oficial, realizada en 2001. Ese año se determinó que 5,2 por ciento de los alumnos habían consumido sustancias prohibidas.

La progresión del crecimiento de consumo de drogas ilegales entre los adolescentes de 13 a 17 años pasó a 7,1 por ciento en 2005; 9,3 por ciento, en 2007, y 9,6 por ciento, en 2009. La baja percepción del riesgo sobre el consumo de algunas sustancias, como la marihuana, y la elevada tolerancia social a su utilización forman parte de las explicaciones sobre el incremento de jóvenes que probaron algún estupefaciente.

El aumento de consumo de drogas ilegales entre estudiantes de nivel medio es constante en los países de América. Si bien en la Argentina parece afianzarse una fuerte tendencia hacia un mayor porcentaje de adolescentes que ingresan cada año en el mundo de las drogas, el nivel de consumo local sigue por debajo de los países en los que más circulan los estupefacientes entre los estudiantes.

En la comparación efectuada por la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (Cicad), el nuevo porcentaje que reportará la Argentina es menor que los informados por los Estados Unidos, con 27,5 por ciento de sus estudiantes involucrados en esta clase de consumos ilegales (según su encuesta de 2010); Canadá, con el 25,1 por ciento (2010); Chile, con el 15 por ciento (2009), y Uruguay, con el 12,5 por ciento (2009).

Uno de los mayores problemas demostrados por estos sondeos se refiere al impacto de las drogas en una población protegida, ya que se trata de jóvenes escolarizados, que cuentan en consecuencia con más niveles de contención social que aquellos que no estudian.

El aumento en los niveles de consumo en esta franja etaria tiene que ver, además, con la disminución de la edad de inicio en la experimentación con drogas ilegales. Otro rasgo observado en esta nueva encuesta, como ocurrió en la de 2009, es el policonsumo de sustancias, aunque la marihuana es la droga más presente.

En general, en la Sedronar siguen con atención los indicadores de consumo de drogas sintéticas, ya que la información internacional recibida por las autoridades apunta a un cambio de paradigma a escala mundial, que en un período de diez años llevaría a los estupefacientes químicos a dominar la prevalencia de consumo. Fuertes cambios internos en el área de precursores químicos apuntan a solidificar los controles frente a ese peligro potencial.

El punto positivo observado por las autoridades nacionales apunta al 88% que se mantiene al margen de esas actividades, un núcleo al que buscarán consolidar con actividades escolares de prevención de uso de drogas.





Fuente

lunes, 2 de diciembre de 2013

Cual es el efecto del consumo de drogas durante el embarazo

El consumo de drogas tales como marihuana, cocaína, éxtasis y otras anfetaminas  pueden conllevar diferentes riesgos para la mujer embarazada y su bebé. Algunas de estas drogas pueden hacer que el bebé nazca demasiado pequeño o antes de tiempo, o que presente síntomas de dependencia, defectos congénitos o problemas de aprendizaje y conducta. El gran problema es que muchas madres lo ignoran completamente, o aun peor, las utilizan incluso sabiendo los posibles riesgos que puede traer su utilización.




¿Cuáles son los riesgos de consumir marihuana durante el embarazo?

La marihuana es la droga ilícita de consumo más frecuente entre las mujeres en edad fértil. Algunos estudios sugieren que el consumo de marihuana durante el embarazo puede retrasar el crecimiento del feto y reducir ligeramente la duración del mismo (con un posible aumento del riesgo de parto prematuro). Estos efectos se observan principalmente en las mujeres que consumen marihuana regularmente (seis o más veces por semana).  Después del parto, los bebes pueden presentar síntomas de dependencia, como llanto y temblor excesivos y además tener patrones de sueño deficientes.

Las parejas que tienen pensado tener un bebé también deben tener en cuenta que la marihuana puede reducir la fertilidad tanto en el hombre como en la mujer, lo cual dificulta la concepción.



¿Cuáles son los riesgos de consumir cocaína durante el embarazo?

El consumo de cocaína durante el embarazo puede afectar a la mujer embarazada y a su bebé de muchas maneras. Durante los primeros meses del embarazo, la cocaína puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo. En una etapa posterior, puede desencadenar un parto prematuro o hacer que el bebé no crezca lo suficiente. Como consecuencia de ello, los bebés expuestos a la cocaína tienen más probabilidades que los no expuestos de nacer antes de término y con bajo peso. 
Los bebés prematuros y con bajo peso al nacer están expuestos a un riesgo mayor de tener problemas de salud inmediatamente después de nacer e incapacidades permanentes, como retraso mental, parálisis cerebral, e incluso la muerte. Los bebés expuestos a cocaína también suelen tener cabezas más pequeñas, lo cual en general significa cerebros más pequeños y un mayor riesgo de tener problemas de aprendizaje. La cocaína también puede hacer que el feto sufra un accidente cerebrovascular, lo cual puede producir daño cerebral irreversible y, en algunos casos, la muerte. Los bebés expuestos a la cocaína pueden ser más propensos que los no expuestos a muerte súbita del lactante.

Si bien la mayoría de los niños expuestos  antes de nacer tiene una inteligencia normal, un estudio realizado en Case Western Reserve University comprobó que los niños de cuatro años de edad que estuvieron expuestos a cocaína antes de nacer obtenían los mismos resultados en las pruebas de inteligencia que los niños no expuestos. Sin embargo, el estudio de Case Western y otros estudios sugieren que la cocaína a veces puede contribuir a problemas sutiles de aprendizaje y conducta, como retraso en el aprendizaje del idioma y problemas de concentración. Un estudio reciente también sugiere que estos niños tardan más en desarrollarse hasta los 10 años de edad que los niños no expuestos, lo que sugiere cierto efecto duradero en el desarrollo.



¿Cuáles son los riesgos de inhalar pegamentos y disolventes durante el embarazo?

Las mujeres, embarazadas o no, que inhalan estas sustancias corren el riesgo de sufrir daños al hígado, los riñones y el cerebro, e incluso la muerte. El abuso de estas sustancias durante el embarazo puede contribuir a aborto espontáneo, retraso en el crecimiento del feto, parto prematuro y defectos de nacimiento. También puede causar síntomas de dependencia en el recién nacido.



¿Cuáles son los riesgos de consumir éxtasis y anfetaminas durante el embarazo?

El consumo de éxtasis y otras anfetaminas ha aumentado considerablemente en los últimos años. A la fecha, se han realizado pocos estudios sobre la manera en que el éxtasis puede afectar el embarazo. 

Un estudio realizado en 2006 descubrió que los bebés de las mujeres que consumen esta droga tienen tres veces más probabilidades que los bebés no expuestos a no desarrollarse lo suficiente antes de nacer. Incluso aunque nazcan en término, los bebés afectados suelen pesar menos y la circunferencia de su cabeza es más pequeña que lo normal.
El consumo de metanfetamina durante el embarazo también aumenta el riesgo de complicaciones, como parto prematuro y problemas en la placenta. Aparentemente, después del parto, los bebés que estuvieron expuestos a anfetaminas antes de nacer presentan síntomas de dependencia, incluidos temblor, sueño y problemas de respiración.



No se deje estar, si cree estar embarazada y toma alguna de estas sustancias puede estar creándole un daño irreversible a su futuro hijo. Si esta en esa situación, o conoce a alguien en la misma, tome cartas en el asunto antes que sea demasiado tarde.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Factores de riesgo psicosociales para los trastornos de alimentación.

Los desordenes de la alimentación, tales como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa están definidos en parte por la presencia de un factor social que idealiza una figura y peso ideal. En la anorexia existe un miedo intenso de engordar y alejarse de esa percepción de lo ideal. Un desorden alimenticio viene de la mano de la idealización de una figura, tanto en medidas como peso.

Particularmente, la idealización de ser una mujer esbelta aumentó mientras avanzaba la mitad del siglo XX, donde se comenzó a ver que la mujer deseable era aquella que presentaba cuerpos esbeltos y curvas pronunciadas. Luego cerca de los 90’ esto se vio acentuado, utilizando modelos con cuerpos muy esbeltos, que no representaban a la mujer común.



Como toda mujer sabrá, los talles de ropa son cada vez más pequeños y los maniquíes cada vez mas angostos, generando que una persona de contextura normal tenga que comprar la ropa en una casa que posee los denominados “talles especiales”, generando angustia en la misma.

Todos estos factores son los llamados factores de riesgo psicosociales para los trastornos de alimentación. Si bien algunos son muy fáciles de identificar (como por ejemplo una mujer extremadamente esbelta en una publicidad) hay otros factores que no son tan fáciles de identificar.

En un artículo reciente se examinaron los factores de riesgo psicosociales para los trastornos de alimentación, colocando los resultados de investigación en el contexto más amplio de cómo los modelos etiológicos de los trastornos alimentarios pueden ser transformados en modelos de intervención.

El método que utilizaron fue muy simple, realizaron una revisión de la literatura cualitativa centrándose en los factores psicológicos y sociales que aumentan el riesgo de desarrollar trastornos de la alimentación para luego realizar estudios epidemiológicos, transculturales y longitudinales.

Los resultados que obtuvieron fueron claros. Epidemiológicamente, se encontró que las mujeres adolecentes son las más vulnerables a obtener un desorden alimenticio. 

Los investigadores subrayan la importancia de la idealización de la delgadez y los problemas resultantes de peso como factores de riesgo psicosociales de los trastornos alimentarios. Los factores de personalidad como la emocionalidad negativa y el perfeccionismo contribuyen al desarrollo de los trastornos de alimentación, pero pueden hacerlo indirectamente mediante el aumento de la susceptibilidad a internalizar el ideal de delgadez o influyendo en la selección del entorno de iguales. Durante la adolescencia, los iguales representan entornos auto-seleccionados que influyen en el riesgo.

Estos investigadores sugieren que el riesgo de tener desordenes de alimentación puede prevenirse mediante intervenciones donde se charle con las adolescentes sobre la idealización de la delgadez. Más de un artículo ha demostrado la eficacia de estas intervenciones, como así la internación en comunidades terapéuticas especializadas  cuando ya el desorden se ha instalado en la persona.

Lo más importante que se ha demostrado, es que realizar una intervención, o incluso una internación a tiempo son factores que pueden hacer que estos desordenes que pueden traer la muerte de la persona, sean curados a tiempo o incluso antes de que se manifiesten.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Adicción al Alcohol, que es y como combatirla.


¿Quién no ha tomado alguna vez una copa de más? ¿O visto un amigo tomar un poco más de la cuenta? Comúnmente ocurre en una reunión con amigos o en un festejo, donde tomar más de la cuenta es solo la consecuencia de estar pasando un buen rato. Ahora si esta conducta ocurre casi diariamente sin otro motivo más que el de tomar alcohol, estamos frente a un problema.

El alcoholismo es uno de los mayores problema de salud, tanto social como económico, estando implicado en más de la mitad de accidentes de tráfico y muertes accidentales en el mundo. Si bien uno se refiere al alcoholismo y al abuso del alcohol como sinónimos, hay que destacar que son dos formas diferentes del problema con la bebida.

• El alcoholismo ocurre cuando aparecen signos de adicción física al alcohol y se continúa bebiendo a pesar de los problemas con la salud física, la salud mental y las responsabilidades sociales, familiares o laborales. El alcohol puede controlar la vida y relaciones de la persona.
• El abuso del alcohol es cuando el hecho de beber lo lleva a problemas, pero no a la adicción física.



Algunos efectos directos del alcohol en el sistema nervioso son principalmente la depresión, la ansiedad y la disminución de funciones cognitivas. Incluso un pequeño nivel de alcohol dentro del cuerpo enlentece las reacciones. La concentración y el juicio empiezan a empeorar. En cantidades excesivas, el alcohol produce una intoxicación y envenenamiento. El alcohol también afecta a otros sistemas corporales. Puede aparecer una irritación del tracto gastrointestinal con erosiones en las paredes del estómago debidas a las náuseas y vómitos. Las vitaminas no se absorben bien, y esto ocasiona deficiencias nutricionales en los alcohólicos de larga evolución, finalmente ocasiona problemas en el hígado (cirrosis hepática). También puede aparecer una alteración sexual causando una disfunción en la erección del pene en el hombre y una desaparición de la menstruación en la mujer. El consumo de alcohol durante el embarazo puede causar problemas en el desarrollo del feto, produciendo el llamado síndrome fetal del alcohol.

El desarrollo de la dependencia del alcohol puede ocurrir entre los 5 y 25 años siguiendo una progresión. Primero se desarrolla la tolerancia alcohol. Esto ocurre en personas que son capaces de consumir una gran cantidad de alcohol antes de que se noten los efectos adversos. Después de la tolerancia aparecerán los lapsus de memoria. Más tarde aparece la falta del control al beber, ya la persona afectada no puede permanecer sin beber, lo necesita para desarrollar su vida diaria.

Si bien no hay una causa determinada para el alcoholismo, algunos factores importantes que pueden aumentar la probabilidad de caer en el alcoholismo son: la necesidad de consuelo para la ansiedad, conflictos en las relaciones personales, baja estima personal, y factores sociales.

Los factores sociales incluyen: la facilidad de consumo de alcohol ya que es una sustancia legal y la aceptación social del consumo de alcohol.

Hasta que las causas primarias del alcoholismo sean descubiertas, el problema no puede ser prevenido. De todas formas, los programas educativos sobre el alcohol dirigidos a niños, adolescentes y a sus familiares pueden ser de gran utilidad. Los hábitos sociales correctos son fundamentales para la prevención de su abuso.

Si bien los síntomas que trae el alcoholismo son variados, estos son algunos de los mas comunes:

• Tolerancia de los efectos del alcohol.
• Necesidad diaria o frecuente de alcohol para su función diaria.
• Bebedor solitario.
• Dar excusas para beber.
• Episodios de pérdida de memoria asociados al consumo de alcohol (ausencias negras).
• Episodios de violencia asociados al consumo de alcohol.
• Deterioro en las relaciones sociales y familiares y en la responsabilidad laboral.
• Conducta que tiende a esconder el alcoholismo.
• Hostilidad al hablar de la bebida.
• Negar la apariencia física.
• Nauseas.
• Vómitos.
• Enrojecimiento y capilares de la cara dilatados (especialmente en la nariz).
• Confusión.
• Insomnio.
• Pérdida de apetito e intolerancia a toda la comida.
• Desvanecimiento.


¿Como tratar el alcoholismo?

Dejar por completo el consumo del alcohol es la meta ideal del tratamiento. Esto se denomina abstinencia. Una red social fuerte, el apoyo de la familia y la ayuda profesional son importantes para lograr esto.

Lo primero que debe hacer un alcohólico para poder comenzar su recuperación es decidirse a dejar la bebida. El método ideal para el tratamiento es ayudar a las personas a darse cuenta de cuánto daño le está haciendo el consumo de alcohol a su vida y a las vidas de quienes los rodean.

Muchos estudios han encontrado que  personas con problemas de alcoholismo optan por el tratamiento cuando los miembros de su familia o los empleadores son honestos con ellos acerca de sus preocupaciones y tratan de ayudarlos para hacerles ver que la bebida les está impidiendo alcanzar sus metas.

Hay que tener en cuenta que la abstinencia del alcohol se realiza mejor en un escenario controlado y supervisado por profesionales en lugares controlados, ya que la abstinencia puede traer episodios severos de violencia, depresión, recaidas y hasta intentos de suicidio.

lunes, 28 de octubre de 2013

Las ventajas de la atención multidisciplinar y biopsicosocial en el tratamiento de las adicciones


Tal y cómo los conocemos en la actualidad, los trastornos relacionados con el uso de sustancias son relativamente nuevos. Aunque existen abundantes datos en la historia relacionados con la inadecuada utilización de diversas sustancias psicotrópicas, la magnitud que ha alcanzado en los últimos años la problemática en relación al abuso y la dependencia a drogas y otros comportamientos adictivos, era algo impensable hasta años recientes. El desconocimiento de muchos de los mecanismos implicados en el inicio y el mantenimiento de los procesos adictivos, ha tenido gran influencia en el desarrollo de los tratamientos psicológicos (y también de los farmacológicos) en conductas adictivas.

En la actualidad las drogodependencias y otros trastornos adictivos son reconocidos por la ley como enfermedades comunes, de alta prevalencia, elevado coste personal, familiar y social, en especial en la franja de edad más productiva de la población (18-35 años).

El devenir de los tratamientos psicológicos en conductas adictivas ha seguido un camino paralelo al desarrollo de pautas y hábitos de consumo de la población. Desde las iniciales formulaciones basadas en los modelos "pseudoterapéuticos" norteamericanos, inicialmente concebidas para tratar los problemas relacionados con el uso de opiáceos y, los dispensarios antialcohólicos en psiquiatría, hasta la asunción en la actualidad de un modelo de atención multidisciplinar, en el que los problemas derivados del consumo se entienden y explican desde una vertiente biopsicosocial, la atención psicológica siempre ha estado presente a pesar de que ahora, se reivindique desde algunas especialidades "la exclusividad asistencial" para el tratamiento de los trastornos adictivos.





La mayoría de las personas que sufren problemas adictivos no reciben ayuda alguna, sin embargo, las pruebas demuestran claramente que las que reciben ciertas formas de tratamiento reducen su consumo de sustancias psicoactivas y mejoran otros aspectos de su vida. En general, los tratamientos producen mejores resultados cuando se tratan los problemas adicionales del individuo. Además de disminuir (o eliminar) el uso de sustancias, los objetivos de los tratamientos se dirigen a procurar que los individuos vuelvan a funcionar productivamente dentro de la familia, el trabajo y la comunidad. Las formas de medir la eficacia de los tratamientos incluyen el funcionamiento de la persona a nivel laboral, legal, familiar, social y su condición médica y psicológica.

Se ha comprobado que la terapia conductual individual y la terapia ocupacional son tratamientos eficaces en los pacientes con trastornos por consumo de alcohol y otras drogas. Se mencionado también en la literatura la conveniencia de utilizar la terapia de grupo y así como la terapia familiar, como estrategias específicas de tratamiento con menor coste en el caso de la terapia de grupo, y como intervenciones adicionales al tratamiento individualizado en el caso de la terapia familiar.

En estos casos, lo que se ha demostrado es que para mejorar la recuperación del paciente no solo hay que atacar el problema de la adicción, sino hay que lograr una conexión con la persona para lograr comprender su entorno y poder mejorar el problema desde un punto de vista integral, no solo focalizado en la adicción si no en encontrar las posibles razones por las que existe la misma y tratar de lograr una mejora no solo en la materia de la adicción si no en una mejora en la vida misma. Es por ello que las terapias en las cuales se trata al paciente como un todo y no solo como una persona adicta han demostrado ser más eficientes, logrando que la persona pueda comprender el problema, generando conciencia para lograr una rápida recuperación.

martes, 15 de octubre de 2013

Toda persona puede convertirse en adicta. Comprendiendo las adicciones


Las adicciones se presentan en muy distintas formas y maneras. Difícil de definir con exactitud, se ha hecho popular el pensar en cualquier comportamiento que tenga un factor compulsivo como una "adicción". Pero para aquellos que realmente padecen una adicción, o para aquellas personas afectadas por la adicción de una persona querida o cercana, está muy claro lo que significa una adicción en términos "reales".

Una adicción es una dependencia hacia una sustancia, actividad o relación que arrastra a la persona adicta lejos de todo lo demás que le rodea. Está representada por los deseos que consumen los pensamientos y comportamientos de las personas, y actúan en aquellas actividades diseñadas para conseguir la cosa deseada o para comprometerse en la actividad deseada (comportamientos adictivos). Y, a diferencia de los simples hábitos o influencias consumistas, las adicciones son "dependencias" con graves consecuencias en la vida real que deterioran, afectan negativamente, y destruyen relaciones, salud (física y mental), y la capacidad de funcionar de manera efectiva. Adicción es debilitamiento.

En consecuencia, un adicto es una persona "dependiente" de aquella cosa que domina sus pensamientos y deseos. Dirige su comportamiento, y la pretensión de esa cosa se convierte en la actividad más importante de su vida. En estados avanzados de adicción, nada es tan importante como la adicción en sí misma.




¿Cómo se convierte la gente en adicta?

Algunas personas ven la adicción como una enfermedad en la cual el adicto está afligido y tiene poco poder sobre la causa o principio de su adicción. Otros ven los comportamientos adictivos como una elección, una adicción como el resultado frecuente de dicha elección.


Entendiendo la adicción y la dependencia

Definir exactamente lo que se entiende por adicción no es simple. Mucha gente asocia a menudo la adicción únicamente con el alcohol o con el abuso de las drogas, pero está claro que los comportamientos adictivos van más allá. De hecho, la clave de la "adicción" es una necesidad o dependencia obsesiva y compulsiva hacia una substancia, un objeto, una relación, una actividad o una cosa. Conforme a esto, es realista y apropiado decir que cualquiera puede ser adicto a casi cualquier cosa.

Algunos indicadores claros de la adicción son:

  • Un objeto de deseo. Siempre hay un objeto de deseo. Este es la substancia, cosa, actividad o relación que conduce a la adicción, sea alcohol, comida, sexo, juego, pornografía, drogas, o cualquier otra cosa que provoque ideas obsesivas y derive en comportamientos compulsivos.
  • Preocupación. Existe una obsesión con el objeto de deseo, una necesidad de la cosa que provoca la adicción.
  • Falta de control. La adicción siempre implica una pérdida de control sobre los pensamientos, sentimientos, ideas o comportamientos cuando aparece la cosa deseada. Incluso cuando un adicto intenta detener o cortar sus comportamientos adictivos, falla en el intento. Esta es la clave y la característica central de la adicción y la dependencia.
  • Dependencia. Hay una dependencia respecto al objeto del deseo, física o psicológica, y sólo esa cosa puede satisfacer el deseo del adicto(al menos temporalmente).



¿Quien puede ser adicto?

Muchos de nosotros tenemos una imagen sobre como se ve una persona adicta. Pero la verdad es que cualquier persona puede volverse adicta. La adicción no depende de tu ingreso económico, tu   empleo, tu edad, tu raza o color. La adicción es una enfermedad del cerebro -- y puede sucederle a cualquiera. 

Todos sabemos que se puede desarrollar una adicción al tabaco, alcohol o a drogas ilegales. Pero no son las únicas. Es “fácil” saber que uno no es adicto al tabaco si nunca ha fumado, o a las drogas ilegales si nunca las ha probado, no obstante, hay otros tipos de adicción que es posible tener, que no es tan fácil darse cuenta. Algunas de ellas son el trabajo, la computadora, las redes sociales, el ejercicio, la comida y muchas más.



Si usted siente que se está volviendo adicto a algo en particular, o conoce a alguien, es tiempo de actuar.


martes, 1 de octubre de 2013

Cocaína: efectos a corto y largo plazo


La cocaína es un estimulante extremadamente adictivo que afecta directamente al  cerebro. Esta ha sido llamada la droga de los años ochenta y noventa por su gran popularidad y uso extendido en esas décadas. Sin embargo en la actualidad la popularidad de la misma no ha bajado. Al contrario, en estos tiempos es mas fácil conseguirla que en aquellos. La cocaína usualmente se vende en la calle en forma de un polvo blanco, fino y cristalino. Un peligro adicional es que los traficantes generalmente mezclan la cocaína con otras sustancias inertes, tales como la maicena, el talco o el azúcar; o peor aun, con solventes tóxicos.


¿Cuales son los efectos a corto plazo del uso de la cocaína?


Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de una sola dosis y desaparecen en cuestión de minutos o dentro de una hora. Los que consumen cocaína en cantidades pequeñas generalmente se sienten eufóricos, energéticos, conversadores y mentalmente alertas, particularmente con relación a las sensaciones visuales, auditivas y del tacto. La cocaína también puede disminuir temporalmente el apetito y la necesidad de dormir. Algunos consumidores sienten que la droga les ayuda a realizar más rápido algunas tareas simples, tanto físicas como intelectuales, mientras que a otros les produce el efecto contrario.
Los efectos fisiológicos a corto plazo que resultan del consumo de cocaína incluyen contracción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas y aumentos en la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Si se usan cantidades mayores se puede intensificar el “high” del usuario, pero también puede llevar a un comportamiento más extravagante, errático y violento.


¿Cuáles son los efectos a largo plazo del uso de la cocaína?


Ya que la cocaína es una droga extremadamente adictiva, es muy difícil que una persona que la pruebe pueda predecir o controlar hasta dónde continuará deseándola o consumiéndola. Asimismo, si la persona se vuelve adicta, el riesgo de recaídas es alto aún después de periodos largos de abstinencia. De acuerdo con algunos estudios recientes, durante periodos de abstinencia del uso de cocaína, el recuerdo de la euforia asociado con su uso, o solamente una referencia a la droga, puede disparar un deseo incontrolable de consumirla y terminar en una recaída.

Al ser expuesto repetidamente a la cocaína, el cerebro comienza a adaptarse a la misma y la vía de gratificación se vuelve menos sensible a los refuerzos naturales y a la droga en sí. El consumidor puede desarrollar tolerancia, lo que significa que necesitará una dosis cada vez mayor de la droga o que deberá consumirla con más frecuencia para obtener el mismo placer que cuando recién comenzó a usarla. Al mismo tiempo, los consumidores también se pueden volver más sensibles (sensibilización) a la ansiedad, las convulsiones u otros efectos tóxicos de la cocaína.

Las imágenes del cerebro muestran una disminución en los receptores de dopamina (D2) en el cerebro de una persona adicta a la cocaína en comparación con una persona que no consume drogas. El sistema de dopamina es importante para el condicionamiento y la motivación, y es probable que las alteraciones como ésta sean responsables, en parte, de la disminución en la sensibilidad a las gratificaciones naturales que ocurre con la adicción.



Complicaciones médicas asociadas al consumo de cocaína


Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran algunos efectos cardiovasculares como alteraciones en el ritmo cardiaco y ataques al corazón; algunos efectos neurológicos incluyendo ataques cerebrovasculares, convulsiones, dolores de cabeza y hasta coma; y complicaciones gastrointestinales, como dolor abdominal y náusea. En raras ocasiones, puede ocurrir la muerte súbita la primera vez que se prueba la cocaína o de forma inesperada al consumirla subsiguientemente. Las muertes ocasionadas por la cocaína suelen ser el resultado de un paro cardiaco o de convulsiones seguidas por un paro respiratorio. Además puede provocar una pérdida del sentido del olfato, hemorragias nasales, problemas al tragar, ronquera y una irritación general del tabique nasal, lo que puede producir una condición crónica de irritación y salida de secreción por la nariz. Cuando se ingiere, la cocaína puede causar gangrena grave en los intestinos porque reduce el flujo sanguíneo. El uso crónico causa pérdida del apetito haciendo que muchos consumidores tengan una pérdida significativa de peso y sufran de malnutrición.

Si usted siente que está teniendo problemas con esta droga, o conoce a alguien adicto, es hora de actuar. La utilización prolongada de cocaína tiene efectos irreversibles en el cuerpo del adicto, por lo que mientras mas rápido se trate el problema, menores serán los mismos.