domingo, 16 de agosto de 2015

Los peligros del consumo de sustancias y manejar un vehiculo.

El uso de cualquier droga psicoactiva (que altera la mente) hace que sea sumamente peligroso conducir un vehículo, y lo hace ilegal de la misma manera que es ilegal conducir después de beber alcohol. Conducir drogado pone en riesgo no sólo al conductor, sino también a sus pasajeros y a otras personas que comparten la carretera.

¿Por qué es peligroso conducir bajo la influencia de las drogas?

Los efectos de cada droga difieren dependiendo de cómo actúan en el cerebro, pero todas deterioran las facultades necesarias para la operación segura de un vehículo. Estas facultades incluyen las habilidades motoras, el equilibrio y la coordinación, la percepción, la atención, el tiempo de reacción y el juicio. Incluso cantidades pequeñas de algunas drogas pueden tener un efecto considerable en la capacidad de conducir.

¿Con qué frecuencia se causa un accidente debido a la conducción bajo la influencia de las drogas?

Es difícil medir la contribución exacta de la intoxicación por drogas a los accidentes vehiculares, ya que, fuera del alcohol, no se realizan análisis de drogas en sangre de manera consistente, y además muchos conductores que causan accidentes han ingerido tanto drogas como alcohol, por lo que es difícil determinar qué sustancia tuvo el mayor efecto.

En Argentina, un estudio realizado en el servicio de emergencias del Hospital Fernández de Palermo dejó en evidencia la relación directa entre el consumo de alcohol, drogas legales e ilegales, y los accidentes de tránsito. Personal del Servicio de Toxicología y la ONG Mutandis, que se especializa en seguridad vial, relevaron datos entre las personas que sufrieron accidentes de tránsito y fueron derivados al hospital: casi la mitad estaban alcoholizados. Cerca del 8% había consumido algún tipo de medicamento con benzodiacepina, un psicotrópico que deprime el sistema nervioso central. Y un 7,14% de los pacientes ingresados en la guardia tenían restos de cocaína. Así casi 3 de cada 10 de los pacientes ingresados en la guardia tenían asociado un consumo de sustancias psicoactivas.

El estudio destaca que las cifras tienen coincidencia con el estudio publicado en 2013 por la Dirección Nacional del Observatorio Argentino de Drogas: del total de los ingresos a las salas de emergencia el 17,8% había consumido alcohol en las 6 horas previas, el 3,4% había consumido marihuana, el 2,5% cocaína, 2,9% ansiolíticos y 0,1% anfetaminas. Es decir que se asociaron con el consumo de sustancias el 26,7% de los ingresados por incidentes de tránsito.

 

Estos resultados dejan en evidencia que aun hace falta trabajar sobre la generación de conciencia de los automovilistas. No es suficiente con secuestrar el auto y cobrar una multa, ya que se ha demostrado que esas personas, por lo general en el corto plazo, vuelven a tener la misma infracción. Es importante entonces generar conciencia de que se no debe solo “temerle” a una multa, si no que debe lograrse que la persona genere un pensamiento responsable sobre el alcohol o las drogas al volante.

Fuente

lunes, 27 de julio de 2015

Usuarios de cocaína y anfetaminas poseen mayor tendencia al suicidio que usuarios de otras sustancias



Un estudio publicado recientemente en una revista científica este año (Journal of Drug and Alcohol Dependence) ha demostrado que las personas adictas a la cocaína y/o anfetaminas poseen una tendencia al suicidio que duplica la que de usuarios de otras sustancias, como los opiáceos o marihuana.

La importancia de este artículo radica en que, si bien ya es sabido que las personas que ingieren ciertas sustancias son más propensas a cometer suicidio, hasta la fecha no existen muchos estudios en los cuales se compare el riesgo entre ellas. 
 
En este estudio, se siguió el comportamiento de diferentes personas adictas a diferentes sustancias (alcohol, opiáceos, cocaína, marihuana, etc.) durante 7 años, dentro de los cuales, cada 6 meses debían contestar una serie de preguntas. El resultado fue que los usuarios de cocaína y anfetaminas demostraban tener el doble de riesgo de suicidio que los usuarios de otras sustancias. Este resultado es muy probable que pueda deberse gracias a que la cocaína y las anfetaminas generan grandes cambios en el humor y comportamiento.

Sin embargo, una de las conclusiones a las que llegan los autores, es que no necesariamente la utilización de cocaína duplica la tendencia al suicidio, si no que, al no existir un buen tratamiento de rehabilitación (tal como existe con el alcohol, por ejemplo), son más las personas que tristemente logran suicidarse, dado que no tuvieron un tratamiento acorde a su problema de adicción. Este trabajo deja en evidencia que el tratamiento no es el mismo para cada persona, ni para superar diferentes adicciones, demostrando que cada persona debe ser tratada individualmente, no siguiendo un tratamiento genérico.



En CarpeDiem, trabajamos con la persona que posee una dependencia a una sustancia de manera integral, abordando todas las posibles causas por las cuales existe dicha dependencia. Cada persona posee un tratamiento acorde a sus necesidades, siendo este un tratamiento dinámico, cambiando acorde a las necesidades en cada momento. Nuestra finalidad es lograr su deshabituación, rehabilitación y reinserción en la Sociedad.

viernes, 17 de julio de 2015

"Los quitapenas" Nota en el diario Clarin

Estimados, les compartimos esta nota que salió en el Clarín dias atras, escrita por nuestra Directora Terapéutica, la psicóloga María Soledad Arias. 

Esperamos que sea de su interes.




 (puede agrandar la imagen haciendo click en la misma)

jueves, 2 de julio de 2015

La depresión y el consumo de cocaína, un peligroso círculo vicioso

Como hemos visto en artículos anteriores, una adicción puede desencadenarse por múltiples factores (estrés, depresión, curiosidad, presión social, etc.), siendo la depresión un factor de gran importancia, pues cuando un individuo se encuentra atravesando un estado depresivo, es cuando se encuentra más vulnerable para caer en una adicción.

Estudios recientes realizados en la Universidad de Valencia, han demostrado que los consumidores regulares de cocaína presentan un aumento de sensibilidad hacia las emociones negativas (aun luego de días de abstinencia), hecho que transforma al consumo de esta sustancia en un peligroso círculo vicioso (se consume por estar deprimido – el consumo genera depresión).

En este estudio [1], publicado en la revista Addiction Biology, mediante Resonancia Magnética Nuclear se estudió el efecto de esta sustancia sobre distintas áreas del cerebro. Para el estudio, se compararon las respuestas cerebrales de dos grupos de personas ante imágenes con emociones negativas. El primer grupo compuesto por adictos a la cocaína que habían superado los quince días de abstinencia y el segundo compuesto por personas no consumidoras.

Al comparar los resultados obtenidos para ambos grupos de personas, los investigadores encontraron en el grupo de personas en abstinencia, una serie de alteraciones en diversas regiones de la corteza prefrontal (involucrada en la conducta), como así cambios en la conectividad de dicha área con el sistema límbico o el tálamo (involucrados con el procesamiento de las emociones).

Este estudio demuestra porque que las personas que consumen cocaína, tienen mayor tendencia a la depresión, estrés y a la falta de control ante estados emocionales negativos.



En CarpeDiem, trabajamos con la persona que posee una dependencia a una sustancia de manera integral, abordando todas las posibles causas por las cuales existe dicha dependencia. Nuestra finalidad es lograr su deshabituación, rehabilitación y reinserción en la Sociedad.



[1]. Natalia Albein-Urios et. al, Re-appraisal of negative emotions in cocaine dependence: dysfunctional corticolimbic activation and connectivity. Addiction Biology (2014),19. 415-426.

jueves, 18 de junio de 2015

¿Qué es y cuál es la función de un Operador Socio-Terapéutico?

La figura del Operador Socio-Terapéutico (OST) se origina junto a las primeras Comunidades Terapéuticas. Si bien siempre existieron médicos psiquiatras, psicólogos y diversos profesionales altamente calificados como para tratar una adicción, es en las Comunidades donde nace la figura del OST, una persona técnica especializada en el tratamiento con adictos, siendo varias veces los mismos adictos que una vez que finalizaban su tratamiento, continuaban en la Comunidad ayudando a los que aun tenían un camino por recorrer.

Conforme fueron pasando los años, el número de OST dentro de las comunidades comenzó a crecer y a tomar importancia dado que la presencia del mismo contribuía de gran manera a la recuperación de la persona. Es por ello que en estos días un OST no solo es una persona con voluntad y vocación, si no que es un profesional formado en un instituto especializado donde se instruyó en técnicas de intervención, teorías, experiencias pasadas, etc.

La actividad de un OST puede reducirse a generar un vínculo a nivel humano con la persona que está transitando una adicción. Estando en condiciones de diagnosticar y reconocer el grado de adicción de la persona y la situación personal en la cual se encuentra, comprendiendo lo que la persona está transitando en cada momento. Todas estas facultades generan como resultado que  el individuo genere un nivel de confianza en el cual pueda hablar con el OST de manera libre y segura. Gracias a este vinculo, el OST puede generar conciencia dentro de la persona para que se abstenga de consumir las sustancias a las cuales es adicta. Es importante notar que de esta manera es el propio individuo quien se “convence” de que debe dejar de consumir.

Con esto no estamos diciendo que solo el OST puede abordar el problema. Siempre es necesario un grupo de especialistas para estudiar a la persona en su totalidad desde diferentes puntos de vista. En CarpeDiem tenemos un equipo integral de profesionales, desde médicos psiquiatras hasta profesores de Educación Física, para de esta manera abordar de manera integral a cada persona que se encuentra en nuestro Centro.  

domingo, 7 de junio de 2015

¿Por qué la Comunidad Terapéutica? Nota en Clarín por la Lic. Marie De Bellefroid

Estimados, les transcribimos una nota publicada el dia sábado 5 de junio en el Diario Clarín.


¿Por qué la Comunidad Terapéutica?

Lic. Marie De Bellefroid



Las adicciones y trastornos de la alimentación generan en los sujetos, sus familiares y amigos mucho sufrimiento y miedo, así como dudas respecto de dónde acudir para pedir ayuda.
Dada la especificidad de cada problemática en salud mental, es importante saber elegir el lugar más adecuado para un tratamiento mediante la consulta con profesionales especializados. En el caso de adicciones e incluso de trastornos de la alimentación, el recurso mas recomendado por médicos y psicólogos es la Comunidad Terapéutica.
Allí, se propone como un contexto de micro sociedad en la cual los sujetos se encuentran en un espacio seguro y de cuidado permanente de parte de profesionales de la salud.
Carpe Diem Comunidad Terapéutica ofrece un tratamiento enfocado en las conductas relacionadas con las dependencias y en las emociones que experimenta el sujeto, otorgándole asi al paciente la posibilidad de repensar y mejorar todas las areas de su vida laboral, social y familiar.
La recaída es otro de los fantasmas que preocupan. Por esta razón, a diferencia de los tratamientos clásicos de neuropsiquiátricos, la Comunidad Terapéutica va más allá de la desintoxicación o reducción de conductas. Acompañado el sujeto y su familia por un equipo interdisciplinario, en Carpe Diem, se co-construye un camino más adaptativo, funcional y saludable.

martes, 2 de junio de 2015

Adicciones y la tendencia al suicidio


Como ya es sabido, el suicidio es un acto en el que quien lo realiza pierde la vida. Este generalmente se presenta cuando la percepción de la realidad lleva a las personas a lo que ellas creen es un callejón sin salida, o cuando llegan a la conclusión de que no existe una solución inmediata a lo que les está causando un enorme dolor. Generalmente las personas no se suicidan  porque quieran morir, sino porque quieren salir del dolor que les genera el enfrentar su vida.

En artículos anteriores hemos tratado el tema de cómo ciertas sustancias pueden distorsionar la realidad de un sujeto, creando una realidad aparente producto de la interacción de la sustancia en cuestión con el organismo. Es en esta realidad aparente donde es posible que la persona tenga pensamientos suicidas. Diversas investigaciones dan cuenta de una posible relación entre el consumo de drogas y la manifestación de tendencias suicidas. Es así que la mayoría de los estudios indica que la conducta suicida (que incluye desde la ideación hasta el suicidio consumado) se presenta entre 19 y 45% de los sujetos con trastornos por consumo de sustancias. 



Los pensamientos suicidas por parte de un adicto pueden tener múltiples raíces, desde una distorsión de la realidad, en la cual se acentúan los problemas que cada ser humano posee (o incluso pueden aparecer nuevos problemas ficticios, producto de la distorsión en la percepción), hasta pensar en suicidarse cuando no es posible acceder a la sustancia en cuestión. Este último caso es conocido como síndrome de abstinencia.

Si bien estos datos no son para contribuir a la paranoia, es importante estar informado sobre otro de los posibles problemas que puede tener una persona adicta. Si desea leer mas sobre la los efectos de cada sustancia en particular, puede leer este artículo.

Finalmente siempre recuerde, nunca es tarde para pedir ayuda.

Atentamente,

CarpeDiem Centro de Rehabilitación.