sábado, 22 de noviembre de 2014

¿Cual es el daño que genera el alcohol en nuestro cuerpo y mente?



Recientemente, hemos tratado el tema de la adicción al alcohol y su posible tratamiento. En este artículo dejaremos expuestos los daños permanentes que el consumo de alcohol en exceso puede dejar en el cuerpo de la persona.

Como ya es sabido y hemos tratado, el consumo excesivo de alcohol puede causar muchos problemas de salud, sin embargo, el consumo de alcohol diario, aunque no sea en gran exceso, también trae aparejado una serie de consecuencias no gratas. 

El consumo diario de alcohol, incluso a bajas cantidades, aumenta las probabilidades de tener inflamación en páncreas, sangrado del esófago, daño al hígado (cirrosis), desnutrición e incluso puede generar cáncer de prácticamente cualquier órgano. Otro punto importante es que el consumo prolongado de alcohol puede producir hipertensión arterial, generando que el corazón se debilite y agrande, aumentando la probabilidad de tener problemas cardiacos. Además, el daño neuronal producto del consumo de alcohol, aumenta la posibilidad de una impotencia sexual en el hombre y la pérdida de control del esfínter urinario.

Es importante remarcar, que ademas de los problemas físicos consecuencia del consumo de alcohol, este también puede afectar la capacidad de razonamiento y acto reflejo. Este daño puede transformarse en permanente, afectando irreversiblemente la memoria, la capacidad de razonamiento y el comportamiento social.

Finalmente es muy importante remarcar que el consumo de alcohol durante el embarazo puede causar daño al feto. El bebe puede presentar graves defectos de nacimiento, o incluso el síndrome del alcoholismo fetal.
 
Si se da cuenta que no puede controlar el consumo de alcohol, o si tiene un ser querido pasando por esta situación, no deje de buscar ayuda, mientras más temprano se resuelva, menor será el daño ocasionado.

martes, 28 de octubre de 2014

Adolescencia, alcoholismo y adicción al alcohol

En estos tiempos, es común ver noticias en las cuales adolescentes ingieren alcohol de manera excesiva. Si bien la gran mayoría de nosotros hemos tomado unas copas siendo jóvenes, es importante saber que un consumo continuo del mismo puede llevarnos hacia una adicción muy difícil de superar, sin importar la edad. Varios estudios han demostrado que consumir alcohol sistemáticamente y por grandes períodos de tiempo, genera daños irreversibles en el cerebro.



Un estudio reciente realizado en la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de California (ver artículo original aquí) ha demostrado que el consumir alcohol en exceso durante la adolescencia daña principalmente 2 áreas cerebrales de manera irreversible: El lóbulo frontal (encargado, entre otras cosas, de la toma de decisiones y control de los impulsos) y el hipocampo (encargado del aprendizaje y la memoria). Lo que se observó fue que jóvenes de 15 y 16 años que consumían alcohol en exceso más de 2 veces semanales, retenían un 10% menos de información que los que no tenían ese hábito.

Si bien tomar unas copas el fin de semana durante la adolescencia es relativamente normal dentro de nuestra sociedad, sobrepasarse todos los fines de semana (e incluso durante la semana) genera que de a poco se comience a depender del alcohol para pasarla bien, generando así un principio de adición. Hay adolescentes que si durante una noche no tienen acceso al alcohol, no la pasan bien o no se relacionan adecuadamente, indicando ya una cierta dependencia hacia el mismo. Si esto no es controlado, puede ocurrir que la situación se agrave, indicando ya un claro problema que si no se trata a tiempo, puede generar una adicción al alcohol.


¿Cómo puede uno darse cuenta si un adolescente presenta un problema con el alcohol?

Como primera medida no se debe estar obsesionado con el tema, pero si atento. Si el joven toma unas copas los fines de semana ocasionalmente cuando sale, no hay que preocuparse. No obstante si se observa que en su propia casa toma en exceso independientemente de si tiene compañía o no, si solo la pasa bien cuando ingiere, o toma antes de realizar alguna tarea diaria, hay que empezar a tomar cartas en el asunto.

Por último pero no menos importante está la negación. Si el adolescente niega rotundamente el tener un problema con el alcohol, y usted sabe que el mismo existe, es conveniente charlarlo calmadamente y de ser necesario buscar ayuda profesional. Recuerde que la adicción al alcohol es una de las más difíciles de superar, no solo por la facilidad con la cual se puede acceder al mismo, si no porque las causas que la desencadenan son tan variadas que no existe un método único como para combatirla.


jueves, 16 de octubre de 2014

La importancia del tratamiento y el lugar en la rehabilitación de una adicción

La internación de un ser querido en un centro de rehabilitación nunca es una tarea fácil. Hay muchos factores implicados, lo que hace que sea un momento generalmente traumático, tanto para el paciente como para los seres queridos. Es por ello que anteriormente hemos publicado este artículo en el cual contestamos algunas de las preguntas más importantes que deben hacerse al buscar un centro de rehabilitación.  En este caso intentaremos demostrar la importancia de elegir un centro de rehabilitación adecuado, y cuál puede ser el posible problema al elegir un lugar que no lo sea.

Como primer punto, es importante que el centro de rehabilitación a elegir posea personal altamente calificado para tratar estas patologías. Un tratamiento bajo personal no idóneo puede acarrear consecuencias negativas en el tratamiento, desde ser una pérdida de dinero y tiempo hasta generar un problema mayor en la persona que se encuentra internada, como por ejemplo altos picos de stress, ataques de pánico o ansiedad extrema.

Si bien el factor más importante es la presencia de personal calificado, es también importante que el paciente encuentre el espacio físico en el cual llevará a cabo su internación, de su agrado. Es necesario que la persona pueda estar en armonía con el sitio en el cual se encuentra momentáneamente transcurriendo su vida. Si la persona no se encuentra en sintonía con el espacio en el cual se encuentra, será más difícil que pueda llevar una buena recuperación, ya que para ello es necesario encontrar un equilibrio adecuado tanto con uno mismo como con el espacio que rodea.

Finalmente es importante mencionar que un tratamiento el cual esté basado solo en la abstinencia de la sustancia en cuestión, no garantiza una buena “rehabilitación”. Si bien la desintoxicación y la abstinencia son pasos necesarios dentro del proceso de recuperación,  no garantizan la curación. La persona, para recuperarse de la adicción, debe reconocer su problema, admitirlo y luego actuar en consecuencia. Es importante que el tratamiento genere un cambio en el pensamiento para lograr una recuperación “de raíz”. Esto es, que la persona debe sentir el deseo de dejar la adicción. Si bien la familia, pareja o amigos pueden ayudar, la motivación para el cambio debe salir de la persona misma.

En nuestro centro de rehabilitación, tomamos muy en cuenta estas cuestiones en el momento de tratar a las personas, trabajando continuamente para que la recuperación sea lo más efectiva y pronta posible. Cualquier pregunta que desee hacernos, solo escribanos un mail o ingrese a nuestra página de internet

martes, 16 de septiembre de 2014

¿Qué preguntas deben hacerse al buscarse un centro de rehabilitación?



Como todos podemos intuir, la internación en un centro de rehabilitación posee como meta que la persona pueda solucionar el problema de la adicción y volver a llevar una vida normal, tanto afectiva como profesionalmente. Es por ello que antes de llevar a un ser querido a uno de estos centros, es importante informarse sobre el tipo de tratamiento, tiempo de duración del mismo y la flexibilidad, entre otros. En este artículo intentaremos responder las 3 preguntas más importantes que deben hacerse para elegir el lugar más apropiado:
 


¿El tratamiento se adapta a las necesidades de cada paciente?
 
Como primera medida, hay que saber que no existe un tratamiento “ideal” para todas las personas. Cada persona tiene diferentes necesidades, fortalezas y debilidades.

Una de las principales claves del éxito para que la persona pueda volver a tener una vida normal, es lograr que no solo el tratamiento sea adecuado, si no que el entorno, los programas, y los servicios se encuentren adaptados al paciente.

Es importante que el tratamiento incluya ciertos factores sociales de la vida del paciente, tales como la edad, sector social y situación familiar, como así también que contemple la gravedad de la adicción y si existió en el pasado algún intento de dejar la misma.

 

 ¿El tratamiento se modifica cuando cambian las necesidades del paciente?
 
Una persona que se encuentra en un tratamiento, no es una persona estática sino cambiante. Es por ello que durante el transcurso del mismo se debe estar permanentemente evaluando y monitoreando a la persona, generando de esta manera un tratamiento dinámico que se adapte a las necesidades de cada momento.

Un punto a destacar es que si ocurre una recaída (lo cual puede ser probable), no quiere decir que el tratamiento haya fracasado. Lo que si nos índica, es que debe ser ajustado o restablecido para lograr minimizar el riesgo de repetición.

 
 
¿Es la duración del tratamiento suficiente?

La duración, así como el tratamiento en sí mismo, no se encuentran establecidos por defecto. Cada persona es un universo distinto, con diferentes problemas y necesidades, por lo cual no es posible establecer cronológicamente un tratamiento sin antes conocer a cada persona en particular. Lo principal es permanecer en él un tiempo suficiente. Tiempo que se ha decidido entre la persona y todo el grupo de profesionales que lo rodea. 
En nuestro centro de rehabilitación, tomamos muy en cuenta estas cuestiones en el momento de tratar a las personas, trabajando continuamente para que la recuperación sea lo más efectiva y pronta posible. Cualquier pregunta que desee hacernos, solo escribanos un mail o ingrese a nuestra página de internet


jueves, 4 de septiembre de 2014

La televisión y las adicciones



Seguramente, todos nosotros en algún momento hemos visto una película o serie de televisión, en la cual el protagonista tiene un problema de adicción a alguna sustancia determinada, ya sea cocaína, marihuana, cristales, alcohol, adicción al trabajo, etcétera. 

¿Qué es lo que se observa por lo general?  Que en algún momento de su vida, la persona con el problema de adicción decide súbitamente internarse en un centro o simplemente dejar la adicción. Solo en pocos casos se observa que la trama es similar a lo que podría pasar en un caso real.

 Si bien solo son películas de televisión y no son algo real, el mensaje que por lo general se da, es que superar una adicción parecería ser más fácil de lo que realmente es, y que prácticamente no existen recaídas ni daño permanente.



En la vida real, si bien es posible que una persona decida por sus propios medios internarse o superar la adicción solo, es importante saber que el porcentaje de casos reales es significativamente menor que el número de casos que uno observa en la ficción. Y más importante aún, es que luego de un largo paso por una adicción siempre existe un significativo daño permanente, ya sea físico (problemas de coordinación motriz, incontinencia) y/o psicológico (esquizofrenia, dificultad para hablar), cosas que por lo general en la ficción no se observan.

También hay que mencionar que en la ficción lo común es que la persona con el problema de adicción sea internado en un lugar lejos de su familia y seres queridos, cuando está demostrado que para una persona que se encuentra en un centro de rehabilitación, tanto la familia como los amigos y demás seres queridos son un punto muy importante para la rehabilitación total.  

Si sabe de alguien que está teniendo un problema de esta índole, como primera medida descrea la frase “dejo cuando quiero”, y tenga en cuenta que lo principal para una buena recuperación y minimización del daño permanente, es una rápida ayuda por personal calificado, y no menos importante, el acompañamiento tanto de la familia como de amigos y seres queridos.

domingo, 24 de agosto de 2014

El estrés laboral y la dependencia a sustancias

En estos días es muy común escuchar la frase “estoy estresado”, o peor aun “el trabajo me estresa”. Es por ello que es necesario saber a que nos referimos al hablar del “estrés laboral” y los daños que él mismo puede generarnos, desde una depresión hasta una adicción a sustancias.

El stress laboral es básicamente un agotamiento del sistema nervioso que con el tiempo genera síntomas similares a la depresión, entre ellos podemos destacar:

     •    Cansancio físico
     •    Fatiga
     •    Falta de energía
     •    Dificultad para concentrarse
     •    Alteraciones del sueño (insomnio e hipersomnia)
     •    Tristeza
     •    Irritabilidad

En nuestra naturaleza animal-humana, el estrés debería ser una reacción específica ante un potencial peligro, es decir, nuestro cuerpo nos “prepara” para una situación límite determinada, tal como un enfrentamiento o una huida. Es por ello que al darse en un ámbito laboral es algo tan complejo y angustiante, ya que ninguna de estas opciones es viable. No es posible modificar eficazmente la situación de manera rápida, ni tampoco es posible simplemente no ir más a trabajar. El hecho de no poder escapar de estas situaciones genera una cronificación del estrés, lo que termina generando una profunda depresión (estrés laboral).


Ha sido demostrado que las personas con estrés laboral tienen mayor tendencia a generar una adicción a sustancias, ya que posiblemente vean la utilización de las mismas como una “escapatoria” a la rutina generada. Una vez generada la adicción, el estrés solo comienza a empeorar, ya que la adicción pasa a ser parte de la rutina que inicialmente generaba la angustia y el estrés, generándose entonces un círculo vicioso muy dañino para la persona como para las personas que lo rodean.


¿Cómo se puede minimizar el estrés laboral?

Como primera medida, hay que saber que lo que alivia el estrés no es igual para todos. No obstante, hacer pequeños cambios en el estilo de vida es el mejor comienzo. Cambios como consumir una dieta equilibrada, dormir bien y hacer ejercicio físico. Es posible encontrar también la relajación utilizando métodos del tipo yoga o taichí, tocando un instrumento o simplemente haciendo algo que nos genere placer en pequeñas dosis, sea lo que sea. Nunca hay que olvidarse de intentar ser feliz en la vida.

Piense acerca de que es lo que le está causando estrés, puede ser puntualmente una relación con una persona, una actividad determinada, etcétera. Ya identificar el problema puntual, es un avance para intentar superarlo y así, prevenir un mal mayor, tal como la adicción a alguna sustancia.

martes, 12 de agosto de 2014

La relación entre los trastornos de alimentación y la adicción a sustancias



Los trastornos de alimentación, son trastornos complejos de diferentes naturalezas y con graves consecuencias, lo que ha despertado el interés de muchos investigadores. No solo por las graves alteraciones físicas que provoca, sino también por la potencial relación que guarda con varios síntomas psiquiátricos, incluyendo el uso de drogas, tanto legales (ansiolíticos) como ilegales (cocaína). Ver más adelante en este mismo trabajo.

Si bien estos trastornos pueden aparecer tanto en hombres como mujeres de cualquier edad, se ha encontrado que las mujeres en la adolescencia son las personas que poseen mayor riesgo de generar estos trastornos de alimentación junto con adicciones.

Estando las adolescentes tan socialmente “marcadas” por lo que se dice que es un “cuerpo ideal”, las posibilidades de que las mismas adopten ciertas conductas alimentarias anómalas para intentar controlar su peso gracias a su insatisfacción con su imagen corporal y expectativas de lograr el “peso ideal” (generalmente situado por debajo del real), pueden actuar de incentivo para utilizar sustancias adictivas, tales como antidepresivos, cocaína (ambos disminuyen el deseo de comer), e incluso anfetaminas o eutimizantes anorexigenos (ej. Topiramato). Ya se han reportado numerosos estudios a nivel internacional en el cual afirman que la probabilidad de que mujeres adolescentes consuman dichas sustancias es más alta cuando existen indicadores de trastornos alimentarios.




En un importante estudio realizado en 2283 mujeres y 1982 hombres jóvenes, se encontró que la dependencia de sustancias tales como estimulantes se asociaba significativamente, en las mujeres, con indicadores de trastornos alimentarios, no obstante en este estudio se determinó que la dependencia a estas drogas también ocurría en el contexto de otros padecimientos psiquiátricos adicionales. [1]

Otros investigadores han encontrado que el uso de sustancias adictivas aumenta potencialmente cuando la persona posee una conducta alimentaria de riesgo [2]. Estos datos son coincidentes con otros trabajos [3] en los cuales se demuestra que los pacientes que poseen trastornos alimentarios frecuentemente tienden a utilizar sustancias legales e ilegales para disminuir el apetito, o incluso utilizan dichas sustancias (ansiolíticos, cocaína) como un medio para enfrentarse a la preocupación generada por este aparente problema de peso.

Siendo que está científicamente comprobada la relación entre trastornos de alimentación con la adicción a sustancias, es muy importante tomar conciencia de que el problema es más grande de lo que se puede estimar, ya que no solo se puede ver comprometida la integridad física, sino también la integridad psiquiátrica permanentemente.


Fuentes:

[1]. Schuckit Ma, Tipp Je, Anthenelli Rm, Bucholz Kk, Hesselbrock Vm, Nurnberger Ji: Anorexia nervosa and bulimia nervosa in alcohol-dependent men and women and their relatives. Am J Psychiatry. 153:74-82, 1996

[2]. Krahn Dd, Demitrack M, Drewnoski A: The relationship between dieting severity and bulimic behaviors to alcohol and other drug use in young women. J Subst Abuse. 4:341-353, 1992.

[3]. Holderness Cc, Brooks-Gunn J, Warren Mp: Comorbility of eating disorders and substance abuse. Review of the literature.  Intl J Eat Disord :16:1-34, 1994