lunes, 7 de abril de 2014

Actividad Física y Adicciones

La actividad física regular es un importante componente para un estilo de vida saludable. En la actualidad, esta afirmación está claramente respaldada por evidencias científicas, que ligan a la actividad física regular con beneficios en la salud física y mental. Actualmente, profesionales de la salud aconsejan a sus pacientes a adoptar y mantener actividad física regularmente.

Algunos de los beneficios de realizar actividad física son generar una sensación de bienestar corporal, y su consecuente mejoramiento en la autoestima, ayudando al control de los impulsos nerviosos. Además también disminuye la ansiedad, el estrés y la depresión, aumentando entonces el bienestar general, tanto en cuerpo como en mente.





Es por ello que los deportes son especialmente recomendados para la prevención y el tratamiento contra las adicciones. Los profesionales de la educación física aseguran que el deporte, al ayudar a mantener nuestro autoestima alto así como bajar los síntomas del estrés y la ansiedad, evita las conductas adictivas.

Un interesante fenómeno que se puede observar, es que la persona, al comenzar a realizar un deporte que le gusta, su vida comienza a girar en torno a mejorar en el mismo, cambiando así su estilo de vida hacia uno más saludable, dejando de lado las sustancias que podrían afectar su rendimiento. Está científicamente comprobado que muchas personas, al encontrar un deporte que les gusta, comienzan a ver que la adicción a una sustancia es un obstáculo a superar para lograr mejorar en el mismo, logrando así tomar conciencia del problema que posee, e intente superarlo. El punto interesante es que el sujeto en si es quien detectó el problema, comprendiendo las consecuencias que una adicción le puede traer.


Otro punto muy interesante, es que la persona comienza de manera inconsciente a cambiar su círculo íntimo de amistades y junta hacia un grupo de gente más saludable que comparta los mismos intereses, logrando de esta manera que él mismo se aleje de los círculos en los cuales la adicción era un tema en común. 

sábado, 29 de marzo de 2014

Mindfulness y dependencia a sustancias

El Mindfulness se refiere al proceso mediante el cual la persona va entrenándose e implementando en su vida una forma de estar “aquí y ahora”. Se trata de ir disminuyendo “el piloto automático”, casi omnipresente, y la nociva e insustancial vida inconsciente, que sólo nos permite saber lo que hacemos, pero ignorando la razón de nuestros pensamientos, emociones y actos.

Mindfulness sirve para aterrizar. Aterrizar desde la rutina y la inconsciencia, desde el mundo inventado para poder seguir adelante y los mecanismos de defensa que hemos creado para poder defendernos de la hostilidad. Aterrizar desde las emociones negativas como la ansiedad, la ira o la depresión que nos arrastran tan a menudo y entorpecen o boicotean todo intento de crecer y prosperar vitalmente. 

Y aterrizar en el fomento de lo mejor de nosotros mismos: la capacidad de generar emociones positivas y controlar las negativas, la creatividad, las relaciones sanas, el insight o comprensión de lo que hacemos y por qué lo hacemos y, consecuentemente, el autoconocimiento.



Durante los últimos 30 años, la práctica de Mindfulness está integrándose a la  Medicina y Psicología de Occidente. Es aplicada, estudiada científícamente y por ello reconocida como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar la autoconciencia, reducir los síntomas físicos y psicológicos asociados al estrés, mejorando el bienestar general. Aunque la práctica de Mindfuless ha sido recientemente integrada a la Medicina y Psicología de Occidente,  se trata de una práctica muy antigua que se origina hace más de 2500 años y constituye la esencia fundamental de las prácticas Budistas.

Desde estas perspectivas, se está contemplando el mindfulness como un complemento para el tratamiento de los trastornos por abuso de sustancias, compatibles y asociadas o insertas en psicoterapias de más amplio espectro, en especial en aquellas de orientación cognitivo-conductual. Los procedimientos o técnicas mindfulness ya han sido incorporados a distintas psicoterapias denominadas de tercera generación, teniendo amplio éxito en tratamientos de estrés, dependencias a sustancias psicoactivas, trastornos obsesivos compulsivos, trastornos de alimentación, etc.  

El objetivo al aplicar la atención plena y consciente en el ámbito clínico es ayudar a los sujetos con conductas dependientes a sustancias, para que vean las cosas tal como son y en vez de caer en un estado de culpabilidad y autodestrucción lograr un estado de aceptación de la realidad para pasar a la responsabilidad de sí mismo.

Víctor Frankl decía “Entre el estímulo y la respuesta, hay un espacio; en ese espacio reside nuestra capacidad de elegir una respuesta; en nuestra respuesta radica nuestra madurez y libertad”. Las prácticas de Mindfulness aumentan la consciencia de ese espacio y brindan la oportunidad de responder eficazmente en lugar de reaccionar en modo automático y rutinario.


domingo, 9 de marzo de 2014

Beneficios del Yoga en el tratamiento de las adicciones

La adicción es un problema multidimensional y como tal debe ser abordado a través de un marco teórico y práctico que involucre diversos niveles: cuerpo, mente, emociones, y espíritu. El tratamiento es a menudo un desafío a largo plazo y usualmente requiere de más de un método terapéutico para lograr buenos resultados.

En las últimas décadas la práctica de Yoga ha dejado progresivamente el ámbito de lo esotérico para convertirse poco a poco en una práctica reconocida como una herramienta terapéutica valiosa para el tratamiento de numerosas patologías. La investigación y la publicación  de experiencias exitosas en diversos países sobre la aplicación de esta práctica en prevención primaria y secundaria de diversas condiciones clínicas han contribuido a que en la actualidad el yoga se utilice como una práctica complementaria en el tratamiento de diversos trastornos, en particular en el tratamiento de adicciones.



De acuerdo al Manual de Diagnóstico Psiquiátrico DSM IV-R de la American Psychiatric Association la dependencia a sustancias (adicción)  es un trastorno que, para ser diagnosticado, debe cumplir con al menos 3 de los 7 siguientes criterios:


  1. Cada vez menor efecto con la misma dosis de la sustancia o necesidad de aumentar   la dosis para obtener el mismo efecto. (Tolerancia).
  2. Sensación de malestar agudo cuando no se accede al consumo. (Abstinencia).
  3. Consume más cantidad o por mayor tiempo que el que se proponía.
  4. Pérdida de control respecto al consumo.
  5. Usa gran parte de su  tiempo en procurarse la sustancia.
  6. Pérdida de intereses alternativos. 
  7. Continuar el consumo incluso pese a la evidencia de las consecuencias dañinas.

La persona que está sujeta a una sustancia para mantener un nivel mínimo de funcionamiento sabe que ha perdido su libertad. Su fuerza de voluntad está mermada, y con ella su autoestima y sensación de autocontrol. El adicto se vuelve irresponsable consigo mismo y con su entorno porque no siente que tiene control sobre sí mismo ni sobre su ambiente.

A lo largo de la sesión de yoga, la instrucción fundamental es la de estar presente y atento al propio cuerpo, al flujo de la respiración y a los movimientos de la mente -pensamientos, imágenes, emociones, etc.-. Por supuesto que en un principio resulta difícil, sin embargo poco a poco el paciente es capaz de comenzar a apreciar y discriminar las sensaciones placenteras y displacenteras que experimenta en su cuerpo, el cual, hasta ahora, era un terreno ajeno y desconocido, muchas veces rechazado por la tiranía que le impone con su demanda de droga. En la adicción, cuerpo y mente no sólo están separados, sino que en combate.

Al reencontrarse con su cuerpo, el paciente comienza a darse cuenta de que no necesita complacerlo de inmediato en sus demandas, y que  a veces vale la pena hacer un poco de esfuerzo disciplinado para obtener al final de la práctica una sensación de relajación y bienestar profundos. A medida que el paciente avanza en su práctica de yoga, coherentemente va aumentando su sensibilidad, su sensación de bienestar, su autocontrol y autovaloración, cultivándose el  deseo natural de cuidarse y mantenerse bien. 

Es común en esta etapa que el paciente espontáneamente comience a mostrar un cultivo de la moderación y de un estilo de vida general mas sano. Muchos de ellos cambian sus hábitos alimenticios y sus rutinas diarias. Los pacientes que continúan practicando yoga luego de terminar su proceso de internación, encuentran en su práctica un recordatorio corporal (anclaje) que les conecta a todo lo vivido y aprendido en el proceso de internamiento, a la vez que acceden a una red de apoyo social particular, usualmente conformada por personas interesadas por el cultivo de un estilo de vida saludable, y que generalmente rechaza el consumo de drogas.


De esta manera, la persona logra superar la adicción logrando una armonía con su propio cuerpo, mejorando su propio bienestar. No solo se ha superado una adicción, si no que se ha logrado una sensación de propio bienestar asociado al no consumo, disminuyendo así la posibilidad de una recaida.

jueves, 27 de febrero de 2014

Anfetaminas para bajar de peso, una peligrosa adicción.

Las anfetaminas son estimulantes potentes que disminuyen la sensación de fatiga, empleándose inadecuadamente en deportes, en la reducción de peso o como sustituto de la cocaína para obtener una sobreexcitación. Las mismas aparecieron en la década de 1930  para tratar afecciones como los catarros. Luego, al descubrir sus efectos neurológicos, se comenzaron a utilizar para combatir el mareo o contra la depresión. Actualmente, y bajo estricto control médico, se utiliza en el tratamiento de los muy raros casos de narcolepsia o el síndrome de fatiga crónico. En los niños también se emplea ocasionalmente para tratar depresión, obesidad patológica, daños cerebrales leves o para los trastornos de déficit de atención.

Si bien las anfetaminas pueden ayudar a las personas a perder gran cantidad de peso muy rápidamente, su utilización para este propósito no es aprobado por prácticamente ningún médico.  El uso de anfetaminas para bajar de peso puede ser adictivo, y sólo un pequeño porcentaje de las personas pueden mantener esa pérdida de peso a largo plazo después de dejarlas de tomar. 



Abusar de las anfetaminas es muy peligroso. Las personas que abusan de estas drogas se exponen a un comportamiento muy arriesgado porque se sienten invencibles. Muchas personas terminan por someterse a una sobredosis de anfetaminas, ya que construyen una tolerancia muy rápidamente, por lo que se necesita más droga cada vez para lograr el mismo resultado.

En general, el efecto psicológico más inmediato es la euforia, un estado de alerta constante, locuacidad, una gran confianza en uno mismo y un estado de mayor agresividad. Su consumo de modo continuado puede dar lugar a cuadros psicóticos, delirios persecutorios, inquietud, alucinaciones, convulsiones, irritabilidad, delirios paranoides, depresión reactiva o, en el peor de los casos, la muerte.


Si bien el empleo de las anfetaminas para adelgazar todavía no está prohibido en algunos países, en la mayoría se considera un tratamiento obsoleto y peligroso. Aunque en un primer momento sus propiedades anoréxicas  hicieron de las anfetaminas un medicamento interesante para perder peso, con posterioridad, al descubrir su efecto adictivo y sus importantes efectos secundarios, se desestimó su utilización para este fin.

domingo, 16 de febrero de 2014

El abuso de medicamentos con y sin prescripción médica

El abuso de medicamentos de prescripción es el uso de un medicamento sin la receta médica correspondiente, de una manera distinta a la prescrita, o para lograr la experiencia o los sentimientos que provoca. De acuerdo con varias encuestas nacionales, los medicamentos de prescripción, como los utilizados para tratar el dolor, los trastornos de déficit de atención y la ansiedad, se están abusando entre los consumidores de drogas ilícitas a una tasa sólo superada por la marihuana. Las consecuencias de este abuso han ido en constante deterioro, lo que se refleja en el aumento de las admisiones a tratamiento, las visitas a salas de emergencia y las muertes por sobredosis.

A menudo se cree que los medicamentos, sean de prescripción o de venta libre, son menos peligrosos que las drogas ilícitas, pero esto sólo es cierto cuando se toman exactamente como fueron recetados y para el propósito recetado o recomendado. Cuando se abusa de ellos, los medicamentos con o sin prescripción médica pueden ser adictivos y poner a quienes los toman en riesgo de otros efectos adversos para la salud, incluyendo la sobredosis, especialmente cuando se combinan con otras drogas o alcohol. 




Los medicamentos con o sin prescripción médica se pueden abusar de cualquiera de las siguientes maneras:

Tomando un medicamento que fue recetado para otra persona. Al desconocer el peligro que implica el compartir medicamentos, las personas a menudo contribuyen a esta forma de abuso compartiendo con algún familiar los analgésicos que no han usado.

Tomando el medicamento en una dosis más alta o de una manera diferente a la recetada. La mayoría de los medicamentos con prescripción médica se distribuyen en tabletas para tomar por vía oral, pero las personas que abusan de los medicamentos algunas veces los trituran e inhalan el polvo o lo disuelven y se lo inyectan. Esto acelera la entrada del medicamento a la corriente sanguínea y al cerebro, aumentando su efecto.

Tomando un medicamento para un fin diferente para el que fue recetado. Previo a recetar un medicamento, el médico realizó una evaluación del paciente y en base a la problemática encontrada recetó un medicamento para paliar el problema encontrado. Tomar un medicamento con una finalidad distinta puede no solo no hacer efecto si no incluso generar efectos negativos al cuerpo del paciente.


Aunque muchos medicamentos pueden ser objeto de abuso, las tres siguientes clases de medicamentos son las que se abusan con más frecuencia:


  • Los opioides, que generalmente se prescriben para tratar el dolor;
  • Los depresores del sistema nervioso central (SNC), que se utilizan para tratar la ansiedad y los trastornos del sueño; y
  • Los estimulantes, que son recetados con más frecuencia para el tratamiento del trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH, también conocido como ADHD, por sus siglas en inglés).


Todos estos medicamentos tienen el potencial de causar adicción y este riesgo aumenta cuando se abusa de ellos. Además, como es el caso con otras drogas, el abuso de los medicamentos con o sin prescripción médica puede alterar el juicio y la capacidad para tomar decisiones, lo que puede llevar a comportamientos peligrosos como tener prácticas sexuales de riesgo, conducir o tener tendencias suicidas.


Como hemos visto, el abuso de estos medicamentos es mas común de lo que se cree. Incluso la persona adicta puede no darse cuenta de su adicción. Es por ello que debemos estar alerta. Si observamos a un conocido que toma medicamentos de una manera anormal, es conveniente tomar cartas en el asunto.

viernes, 24 de enero de 2014

Ventajas de la internación en un Centro de Rehabilitación

Las adicciones son una enfermedad que abarca no sólo la individualidad de cada sujeto, sino también al entorno familiar y social de cada uno de ellos. Su trato es encarado entonces como un problema que desborda lo individual, para pasar a ser social, requiriendo del trabajo interdisciplinario de médicos, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros y acompañantes terapéuticos, entre otros.

Es por ello, que es ventajoso que el paciente se encuentre permanentemente asistido y acompañado de profesionales que puedan ayudarlo a sobrellevar la adicción y superarla. En los centros de rehabilitación tenemos programas diseñados para cada persona en particular, en los cuales siempre se destaca la importancia de los cambios saludables en el estilo de vida, el apoyo individual, el contacto frecuente con el paciente  y la medicación (en algunos casos), siempre orientando el tratamiento hacia una modificación en los hábitos de vida del paciente y a un entendimiento psicológico de la situación que tenga como objetivo un cambio conductual. Este proceso se empieza a conectar con la deshabituación de la sustancia, con las terapias y con el trabajo con el sujeto y su ambiente para que, en el corto y mediano plazo según el caso, pueda reinsertarse en el ámbito social y laboral.


Foto: Centro de Rehabilitación Carpe Diem


Estudios recientes demuestran que las personas que acuden a un Centro de Rehabilitación con una oferta múltiple de recursos, en donde como hemos mencionado se aborda una terapia integral, mejoran su pronóstico frente a los que acuden a un programa de tratamiento con una única oferta terapéutica. Esto se debe principalmente a la permanente conexión con el personal profesional, tratando a cada persona como un caso único. Además se ha demostrado que las personas que estuvieron internadas en un Centro de Rehabilitación poseen un índice de recaídas mucho menor, debido al cambio conductual que han tenido.


No hay que olvidar que la familia del paciente juega un rol crucial en la rehabilitación del mismo. Los familiares pueden ser partícipes tanto de reuniones como actividades. En estos centros, la familia no solo va “de visita”, sino que realmente es involucrada en el tratamiento. Para lograr un cambio conductual de raíz, es necesario que el paciente comprenda el daño que le ha realizado a sus seres queridos además de a él mismo.

Si tiene un familiar que está perdiendo el control frente a alguna sustancia, no espere a que sea tarde, consulte con un profesional cuales son los pasos a seguir. A veces una breve internación puede lograr frenar un futuro gran problema de adicción. No se debe tomar a la internación como la última opción para la recuperación. Si bien hace algunos años la internación si se tomaba como último recurso, actualmente ha cambiado ese pensamiento gracias a los numerosos casos y estudios demostrando que una internación a tiempo puede ser crucial para la recuperación de la persona, y principalmente, para lograr un cambio conductual en su vida y así disminuir la probabilidad de una posible recaída.

martes, 14 de enero de 2014

Incorporación de la modalidad residencial como tratamiento

Estimados Colegas y Amigos:

Nos complace comunicarles que a partir del día 18 de enero del 2014 sumaremos en nuestro centro de rehabilitación la modalidad residencial como tratamiento. Puede ver de que se trata AQUI

Nuestra misión es brindar diversos programas de tratamiento a quienes sufren la problemática de las adicciones. Nuestra finalidad es lograr su deshabituación, rehabilitación y reinserción en la Sociedad.

Nuestras habitaciones cuentan con todas las comodidades necesarias (Aire acondicionado, baño en suite, vistas francas, World  Class Service y mas). También contamos con Terrazas verdes, parques, jardines y amplios decks, sala de cine, sala de gimnasio, sala de yoga, sala de masoterapia y afines, biblioteca, ludoteca y todo lo que pueda hacer la estadía lo más placentera posible, en un ambiente seguro y supervisado por personal altamente calificado.  

Si desea saber más, puede entrar en  www.carpediemct.com.ar para ver todas nuestras instalaciones y opciones  de programas que  tenemos para ofrecerle. También puede  escribirnos a info@carpediemct.com.ar, o llamar directamente al (+5411) 6380-3047


Atentamente,


Carpe Diem Centro de Rehabilitación : Centro de Desintoxicación, Rehabilitación y Reaprendizaje Psicosocial.