domingo, 17 de noviembre de 2013

Factores de riesgo psicosociales para los trastornos de alimentación.

Los desordenes de la alimentación, tales como la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa están definidos en parte por la presencia de un factor social que idealiza una figura y peso ideal. En la anorexia existe un miedo intenso de engordar y alejarse de esa percepción de lo ideal. Un desorden alimenticio viene de la mano de la idealización de una figura, tanto en medidas como peso.

Particularmente, la idealización de ser una mujer esbelta aumentó mientras avanzaba la mitad del siglo XX, donde se comenzó a ver que la mujer deseable era aquella que presentaba cuerpos esbeltos y curvas pronunciadas. Luego cerca de los 90’ esto se vio acentuado, utilizando modelos con cuerpos muy esbeltos, que no representaban a la mujer común.



Como toda mujer sabrá, los talles de ropa son cada vez más pequeños y los maniquíes cada vez mas angostos, generando que una persona de contextura normal tenga que comprar la ropa en una casa que posee los denominados “talles especiales”, generando angustia en la misma.

Todos estos factores son los llamados factores de riesgo psicosociales para los trastornos de alimentación. Si bien algunos son muy fáciles de identificar (como por ejemplo una mujer extremadamente esbelta en una publicidad) hay otros factores que no son tan fáciles de identificar.

En un artículo reciente se examinaron los factores de riesgo psicosociales para los trastornos de alimentación, colocando los resultados de investigación en el contexto más amplio de cómo los modelos etiológicos de los trastornos alimentarios pueden ser transformados en modelos de intervención.

El método que utilizaron fue muy simple, realizaron una revisión de la literatura cualitativa centrándose en los factores psicológicos y sociales que aumentan el riesgo de desarrollar trastornos de la alimentación para luego realizar estudios epidemiológicos, transculturales y longitudinales.

Los resultados que obtuvieron fueron claros. Epidemiológicamente, se encontró que las mujeres adolecentes son las más vulnerables a obtener un desorden alimenticio. 

Los investigadores subrayan la importancia de la idealización de la delgadez y los problemas resultantes de peso como factores de riesgo psicosociales de los trastornos alimentarios. Los factores de personalidad como la emocionalidad negativa y el perfeccionismo contribuyen al desarrollo de los trastornos de alimentación, pero pueden hacerlo indirectamente mediante el aumento de la susceptibilidad a internalizar el ideal de delgadez o influyendo en la selección del entorno de iguales. Durante la adolescencia, los iguales representan entornos auto-seleccionados que influyen en el riesgo.

Estos investigadores sugieren que el riesgo de tener desordenes de alimentación puede prevenirse mediante intervenciones donde se charle con las adolescentes sobre la idealización de la delgadez. Más de un artículo ha demostrado la eficacia de estas intervenciones, como así la internación en comunidades terapéuticas especializadas  cuando ya el desorden se ha instalado en la persona.

Lo más importante que se ha demostrado, es que realizar una intervención, o incluso una internación a tiempo son factores que pueden hacer que estos desordenes que pueden traer la muerte de la persona, sean curados a tiempo o incluso antes de que se manifiesten.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Adicción al Alcohol, que es y como combatirla.


¿Quién no ha tomado alguna vez una copa de más? ¿O visto un amigo tomar un poco más de la cuenta? Comúnmente ocurre en una reunión con amigos o en un festejo, donde tomar más de la cuenta es solo la consecuencia de estar pasando un buen rato. Ahora si esta conducta ocurre casi diariamente sin otro motivo más que el de tomar alcohol, estamos frente a un problema.

El alcoholismo es uno de los mayores problema de salud, tanto social como económico, estando implicado en más de la mitad de accidentes de tráfico y muertes accidentales en el mundo. Si bien uno se refiere al alcoholismo y al abuso del alcohol como sinónimos, hay que destacar que son dos formas diferentes del problema con la bebida.

• El alcoholismo ocurre cuando aparecen signos de adicción física al alcohol y se continúa bebiendo a pesar de los problemas con la salud física, la salud mental y las responsabilidades sociales, familiares o laborales. El alcohol puede controlar la vida y relaciones de la persona.
• El abuso del alcohol es cuando el hecho de beber lo lleva a problemas, pero no a la adicción física.



Algunos efectos directos del alcohol en el sistema nervioso son principalmente la depresión, la ansiedad y la disminución de funciones cognitivas. Incluso un pequeño nivel de alcohol dentro del cuerpo enlentece las reacciones. La concentración y el juicio empiezan a empeorar. En cantidades excesivas, el alcohol produce una intoxicación y envenenamiento. El alcohol también afecta a otros sistemas corporales. Puede aparecer una irritación del tracto gastrointestinal con erosiones en las paredes del estómago debidas a las náuseas y vómitos. Las vitaminas no se absorben bien, y esto ocasiona deficiencias nutricionales en los alcohólicos de larga evolución, finalmente ocasiona problemas en el hígado (cirrosis hepática). También puede aparecer una alteración sexual causando una disfunción en la erección del pene en el hombre y una desaparición de la menstruación en la mujer. El consumo de alcohol durante el embarazo puede causar problemas en el desarrollo del feto, produciendo el llamado síndrome fetal del alcohol.

El desarrollo de la dependencia del alcohol puede ocurrir entre los 5 y 25 años siguiendo una progresión. Primero se desarrolla la tolerancia alcohol. Esto ocurre en personas que son capaces de consumir una gran cantidad de alcohol antes de que se noten los efectos adversos. Después de la tolerancia aparecerán los lapsus de memoria. Más tarde aparece la falta del control al beber, ya la persona afectada no puede permanecer sin beber, lo necesita para desarrollar su vida diaria.

Si bien no hay una causa determinada para el alcoholismo, algunos factores importantes que pueden aumentar la probabilidad de caer en el alcoholismo son: la necesidad de consuelo para la ansiedad, conflictos en las relaciones personales, baja estima personal, y factores sociales.

Los factores sociales incluyen: la facilidad de consumo de alcohol ya que es una sustancia legal y la aceptación social del consumo de alcohol.

Hasta que las causas primarias del alcoholismo sean descubiertas, el problema no puede ser prevenido. De todas formas, los programas educativos sobre el alcohol dirigidos a niños, adolescentes y a sus familiares pueden ser de gran utilidad. Los hábitos sociales correctos son fundamentales para la prevención de su abuso.

Si bien los síntomas que trae el alcoholismo son variados, estos son algunos de los mas comunes:

• Tolerancia de los efectos del alcohol.
• Necesidad diaria o frecuente de alcohol para su función diaria.
• Bebedor solitario.
• Dar excusas para beber.
• Episodios de pérdida de memoria asociados al consumo de alcohol (ausencias negras).
• Episodios de violencia asociados al consumo de alcohol.
• Deterioro en las relaciones sociales y familiares y en la responsabilidad laboral.
• Conducta que tiende a esconder el alcoholismo.
• Hostilidad al hablar de la bebida.
• Negar la apariencia física.
• Nauseas.
• Vómitos.
• Enrojecimiento y capilares de la cara dilatados (especialmente en la nariz).
• Confusión.
• Insomnio.
• Pérdida de apetito e intolerancia a toda la comida.
• Desvanecimiento.


¿Como tratar el alcoholismo?

Dejar por completo el consumo del alcohol es la meta ideal del tratamiento. Esto se denomina abstinencia. Una red social fuerte, el apoyo de la familia y la ayuda profesional son importantes para lograr esto.

Lo primero que debe hacer un alcohólico para poder comenzar su recuperación es decidirse a dejar la bebida. El método ideal para el tratamiento es ayudar a las personas a darse cuenta de cuánto daño le está haciendo el consumo de alcohol a su vida y a las vidas de quienes los rodean.

Muchos estudios han encontrado que  personas con problemas de alcoholismo optan por el tratamiento cuando los miembros de su familia o los empleadores son honestos con ellos acerca de sus preocupaciones y tratan de ayudarlos para hacerles ver que la bebida les está impidiendo alcanzar sus metas.

Hay que tener en cuenta que la abstinencia del alcohol se realiza mejor en un escenario controlado y supervisado por profesionales en lugares controlados, ya que la abstinencia puede traer episodios severos de violencia, depresión, recaidas y hasta intentos de suicidio.

lunes, 28 de octubre de 2013

Las ventajas de la atención multidisciplinar y biopsicosocial en el tratamiento de las adicciones


Tal y cómo los conocemos en la actualidad, los trastornos relacionados con el uso de sustancias son relativamente nuevos. Aunque existen abundantes datos en la historia relacionados con la inadecuada utilización de diversas sustancias psicotrópicas, la magnitud que ha alcanzado en los últimos años la problemática en relación al abuso y la dependencia a drogas y otros comportamientos adictivos, era algo impensable hasta años recientes. El desconocimiento de muchos de los mecanismos implicados en el inicio y el mantenimiento de los procesos adictivos, ha tenido gran influencia en el desarrollo de los tratamientos psicológicos (y también de los farmacológicos) en conductas adictivas.

En la actualidad las drogodependencias y otros trastornos adictivos son reconocidos por la ley como enfermedades comunes, de alta prevalencia, elevado coste personal, familiar y social, en especial en la franja de edad más productiva de la población (18-35 años).

El devenir de los tratamientos psicológicos en conductas adictivas ha seguido un camino paralelo al desarrollo de pautas y hábitos de consumo de la población. Desde las iniciales formulaciones basadas en los modelos "pseudoterapéuticos" norteamericanos, inicialmente concebidas para tratar los problemas relacionados con el uso de opiáceos y, los dispensarios antialcohólicos en psiquiatría, hasta la asunción en la actualidad de un modelo de atención multidisciplinar, en el que los problemas derivados del consumo se entienden y explican desde una vertiente biopsicosocial, la atención psicológica siempre ha estado presente a pesar de que ahora, se reivindique desde algunas especialidades "la exclusividad asistencial" para el tratamiento de los trastornos adictivos.





La mayoría de las personas que sufren problemas adictivos no reciben ayuda alguna, sin embargo, las pruebas demuestran claramente que las que reciben ciertas formas de tratamiento reducen su consumo de sustancias psicoactivas y mejoran otros aspectos de su vida. En general, los tratamientos producen mejores resultados cuando se tratan los problemas adicionales del individuo. Además de disminuir (o eliminar) el uso de sustancias, los objetivos de los tratamientos se dirigen a procurar que los individuos vuelvan a funcionar productivamente dentro de la familia, el trabajo y la comunidad. Las formas de medir la eficacia de los tratamientos incluyen el funcionamiento de la persona a nivel laboral, legal, familiar, social y su condición médica y psicológica.

Se ha comprobado que la terapia conductual individual y la terapia ocupacional son tratamientos eficaces en los pacientes con trastornos por consumo de alcohol y otras drogas. Se mencionado también en la literatura la conveniencia de utilizar la terapia de grupo y así como la terapia familiar, como estrategias específicas de tratamiento con menor coste en el caso de la terapia de grupo, y como intervenciones adicionales al tratamiento individualizado en el caso de la terapia familiar.

En estos casos, lo que se ha demostrado es que para mejorar la recuperación del paciente no solo hay que atacar el problema de la adicción, sino hay que lograr una conexión con la persona para lograr comprender su entorno y poder mejorar el problema desde un punto de vista integral, no solo focalizado en la adicción si no en encontrar las posibles razones por las que existe la misma y tratar de lograr una mejora no solo en la materia de la adicción si no en una mejora en la vida misma. Es por ello que las terapias en las cuales se trata al paciente como un todo y no solo como una persona adicta han demostrado ser más eficientes, logrando que la persona pueda comprender el problema, generando conciencia para lograr una rápida recuperación.

martes, 15 de octubre de 2013

Toda persona puede convertirse en adicta. Comprendiendo las adicciones


Las adicciones se presentan en muy distintas formas y maneras. Difícil de definir con exactitud, se ha hecho popular el pensar en cualquier comportamiento que tenga un factor compulsivo como una "adicción". Pero para aquellos que realmente padecen una adicción, o para aquellas personas afectadas por la adicción de una persona querida o cercana, está muy claro lo que significa una adicción en términos "reales".

Una adicción es una dependencia hacia una sustancia, actividad o relación que arrastra a la persona adicta lejos de todo lo demás que le rodea. Está representada por los deseos que consumen los pensamientos y comportamientos de las personas, y actúan en aquellas actividades diseñadas para conseguir la cosa deseada o para comprometerse en la actividad deseada (comportamientos adictivos). Y, a diferencia de los simples hábitos o influencias consumistas, las adicciones son "dependencias" con graves consecuencias en la vida real que deterioran, afectan negativamente, y destruyen relaciones, salud (física y mental), y la capacidad de funcionar de manera efectiva. Adicción es debilitamiento.

En consecuencia, un adicto es una persona "dependiente" de aquella cosa que domina sus pensamientos y deseos. Dirige su comportamiento, y la pretensión de esa cosa se convierte en la actividad más importante de su vida. En estados avanzados de adicción, nada es tan importante como la adicción en sí misma.




¿Cómo se convierte la gente en adicta?

Algunas personas ven la adicción como una enfermedad en la cual el adicto está afligido y tiene poco poder sobre la causa o principio de su adicción. Otros ven los comportamientos adictivos como una elección, una adicción como el resultado frecuente de dicha elección.


Entendiendo la adicción y la dependencia

Definir exactamente lo que se entiende por adicción no es simple. Mucha gente asocia a menudo la adicción únicamente con el alcohol o con el abuso de las drogas, pero está claro que los comportamientos adictivos van más allá. De hecho, la clave de la "adicción" es una necesidad o dependencia obsesiva y compulsiva hacia una substancia, un objeto, una relación, una actividad o una cosa. Conforme a esto, es realista y apropiado decir que cualquiera puede ser adicto a casi cualquier cosa.

Algunos indicadores claros de la adicción son:

  • Un objeto de deseo. Siempre hay un objeto de deseo. Este es la substancia, cosa, actividad o relación que conduce a la adicción, sea alcohol, comida, sexo, juego, pornografía, drogas, o cualquier otra cosa que provoque ideas obsesivas y derive en comportamientos compulsivos.
  • Preocupación. Existe una obsesión con el objeto de deseo, una necesidad de la cosa que provoca la adicción.
  • Falta de control. La adicción siempre implica una pérdida de control sobre los pensamientos, sentimientos, ideas o comportamientos cuando aparece la cosa deseada. Incluso cuando un adicto intenta detener o cortar sus comportamientos adictivos, falla en el intento. Esta es la clave y la característica central de la adicción y la dependencia.
  • Dependencia. Hay una dependencia respecto al objeto del deseo, física o psicológica, y sólo esa cosa puede satisfacer el deseo del adicto(al menos temporalmente).



¿Quien puede ser adicto?

Muchos de nosotros tenemos una imagen sobre como se ve una persona adicta. Pero la verdad es que cualquier persona puede volverse adicta. La adicción no depende de tu ingreso económico, tu   empleo, tu edad, tu raza o color. La adicción es una enfermedad del cerebro -- y puede sucederle a cualquiera. 

Todos sabemos que se puede desarrollar una adicción al tabaco, alcohol o a drogas ilegales. Pero no son las únicas. Es “fácil” saber que uno no es adicto al tabaco si nunca ha fumado, o a las drogas ilegales si nunca las ha probado, no obstante, hay otros tipos de adicción que es posible tener, que no es tan fácil darse cuenta. Algunas de ellas son el trabajo, la computadora, las redes sociales, el ejercicio, la comida y muchas más.



Si usted siente que se está volviendo adicto a algo en particular, o conoce a alguien, es tiempo de actuar.


martes, 1 de octubre de 2013

Cocaína: efectos a corto y largo plazo


La cocaína es un estimulante extremadamente adictivo que afecta directamente al  cerebro. Esta ha sido llamada la droga de los años ochenta y noventa por su gran popularidad y uso extendido en esas décadas. Sin embargo en la actualidad la popularidad de la misma no ha bajado. Al contrario, en estos tiempos es mas fácil conseguirla que en aquellos. La cocaína usualmente se vende en la calle en forma de un polvo blanco, fino y cristalino. Un peligro adicional es que los traficantes generalmente mezclan la cocaína con otras sustancias inertes, tales como la maicena, el talco o el azúcar; o peor aun, con solventes tóxicos.


¿Cuales son los efectos a corto plazo del uso de la cocaína?


Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de una sola dosis y desaparecen en cuestión de minutos o dentro de una hora. Los que consumen cocaína en cantidades pequeñas generalmente se sienten eufóricos, energéticos, conversadores y mentalmente alertas, particularmente con relación a las sensaciones visuales, auditivas y del tacto. La cocaína también puede disminuir temporalmente el apetito y la necesidad de dormir. Algunos consumidores sienten que la droga les ayuda a realizar más rápido algunas tareas simples, tanto físicas como intelectuales, mientras que a otros les produce el efecto contrario.
Los efectos fisiológicos a corto plazo que resultan del consumo de cocaína incluyen contracción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas y aumentos en la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Si se usan cantidades mayores se puede intensificar el “high” del usuario, pero también puede llevar a un comportamiento más extravagante, errático y violento.


¿Cuáles son los efectos a largo plazo del uso de la cocaína?


Ya que la cocaína es una droga extremadamente adictiva, es muy difícil que una persona que la pruebe pueda predecir o controlar hasta dónde continuará deseándola o consumiéndola. Asimismo, si la persona se vuelve adicta, el riesgo de recaídas es alto aún después de periodos largos de abstinencia. De acuerdo con algunos estudios recientes, durante periodos de abstinencia del uso de cocaína, el recuerdo de la euforia asociado con su uso, o solamente una referencia a la droga, puede disparar un deseo incontrolable de consumirla y terminar en una recaída.

Al ser expuesto repetidamente a la cocaína, el cerebro comienza a adaptarse a la misma y la vía de gratificación se vuelve menos sensible a los refuerzos naturales y a la droga en sí. El consumidor puede desarrollar tolerancia, lo que significa que necesitará una dosis cada vez mayor de la droga o que deberá consumirla con más frecuencia para obtener el mismo placer que cuando recién comenzó a usarla. Al mismo tiempo, los consumidores también se pueden volver más sensibles (sensibilización) a la ansiedad, las convulsiones u otros efectos tóxicos de la cocaína.

Las imágenes del cerebro muestran una disminución en los receptores de dopamina (D2) en el cerebro de una persona adicta a la cocaína en comparación con una persona que no consume drogas. El sistema de dopamina es importante para el condicionamiento y la motivación, y es probable que las alteraciones como ésta sean responsables, en parte, de la disminución en la sensibilidad a las gratificaciones naturales que ocurre con la adicción.



Complicaciones médicas asociadas al consumo de cocaína


Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran algunos efectos cardiovasculares como alteraciones en el ritmo cardiaco y ataques al corazón; algunos efectos neurológicos incluyendo ataques cerebrovasculares, convulsiones, dolores de cabeza y hasta coma; y complicaciones gastrointestinales, como dolor abdominal y náusea. En raras ocasiones, puede ocurrir la muerte súbita la primera vez que se prueba la cocaína o de forma inesperada al consumirla subsiguientemente. Las muertes ocasionadas por la cocaína suelen ser el resultado de un paro cardiaco o de convulsiones seguidas por un paro respiratorio. Además puede provocar una pérdida del sentido del olfato, hemorragias nasales, problemas al tragar, ronquera y una irritación general del tabique nasal, lo que puede producir una condición crónica de irritación y salida de secreción por la nariz. Cuando se ingiere, la cocaína puede causar gangrena grave en los intestinos porque reduce el flujo sanguíneo. El uso crónico causa pérdida del apetito haciendo que muchos consumidores tengan una pérdida significativa de peso y sufran de malnutrición.

Si usted siente que está teniendo problemas con esta droga, o conoce a alguien adicto, es hora de actuar. La utilización prolongada de cocaína tiene efectos irreversibles en el cuerpo del adicto, por lo que mientras mas rápido se trate el problema, menores serán los mismos. 



lunes, 23 de septiembre de 2013

Las drogas, el cerebro y el comportamiento: La ciencia de la adicción


Son muchas las preguntas que nos hacemos sobre las adicciones. ¿Es una enfermedad? Si lo es, ¿tiene cura? ¿Cuál es la mejor técnica para lograr superarlas?¿Como es la recuperación? En este artículo intentaremos responder algunas de ellas desde el punto de vista científico.

¿Se puede tratar exitosamente la adicción?

SÍ. La adicción es una enfermedad tratable. Los descubrimientos en la ciencia de la adicción han llevado a avances en el tratamiento para el abuso de drogas que ayuda a que las personas dejen de abusar las drogas y vuelvan a tener una vida productiva.


¿Se puede curar la adicción?

La adicción no tiene que ser una sentencia para toda la vida. Al igual que otras enfermedades crónicas, la adicción se puede manejar con éxito. El tratamiento permite a las personas contrarrestar los efectos poderosos y dañinos sobre el cerebro y el comportamiento para que vuelvan a recuperar el control de sus vidas. Hay que tener en cuenta que la adicción no tiene que ser una sentencia para toda la vida.


¿La recaída en el abuso de drogas significa que el tratamiento ha fracasado?

No. La naturaleza crónica de la enfermedad significa que no sólo es posible recaer en el abuso de drogas, sino que es probable, viéndose tasas de recaídas parecidas a las de otras enfermedades médicas crónicas como la diabetes, la hipertensión y el asma, que también tienen componentes tanto fisiológicos como conductuales. El tratamiento de enfermedades crónicas involucra cambiar comportamientos profundamente arraigados, y la recaída no significa que el tratamiento falló. Para los pacientes adictos, las recaídas en el abuso de drogas indican que se debe comenzar de nuevo, se debe ajustar el tratamiento, o que se requiere un tratamiento alternativo.


¿Cuáles son las bases de un tratamiento eficaz para la drogadicción?

Las investigaciones muestran que la mejor manera de asegurar el éxito para la mayoría de los pacientes es una combinación de medicamentos, cuando están disponibles, con terapia conductual. Los enfoques de tratamiento deberán ser individualizados en función de los patrones de abuso de drogas y los problemas médicos, psiquiátricos y sociales relacionados a las drogas de cada paciente en particular.


¿Cómo tratan las terapias conductuales a la drogadicción?

Los tratamientos conductuales ayudan a que las personas se comprometan con su tratamiento para la drogadicción, modificando sus actitudes y comportamientos relacionados al abuso de drogas y aumentando sus habilidades para manejar circunstancias estresantes y señales ambientales que pueden disparar los deseos vehemente por las drogas y producir otro ciclo de abuso compulsivo. Es más, las terapias conductuales pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a que las personas se adhieran al tratamiento por más tiempo. Debido a que la adicción afecta a tantos aspectos de la vida del adicto, el tratamiento debe atender a todos estos aspectos para tener éxito.


¿Cómo ayudan los mejores programas de tratamiento a que los pacientes se recuperen de los efectos dominantes de la adicción?

Lograr que una persona adicta deje de abusar de las drogas es apenas una parte de un proceso largo y complejo de recuperación. Cuando las personas entran a tratamiento, es porque ya la adicción literalmente se ha apoderado de sus vidas. La compulsión de obtener, consumir y experimentar los efectos de las drogas ha dominado cada minuto que están despiertos y el abuso de drogas ha tomado el lugar de todas las cosas que antes les gustaba hacer. Ha trastornado cómo funcionan en su vida de familia, en el trabajo y en la comunidad y es más probable que sufran de otras enfermedades graves. Debido a que la adicción afecta a tantos aspectos de la vida del adicto, el tratamiento debe atender a todos estos aspectos para tener éxito. Es por eso que los mejores programas incorporan una variedad de servicios de rehabilitación dentro de sus regímenes integrales de tratamiento. Para fomentar la recuperación de la adicción, los consejeros de los programas de tratamiento seleccionan de un menú de servicios para llenar las necesidades individuales de cada paciente, que pueden ir desde las necesidades médicas, psicológicas y sociales hasta las vocacionales o legales.



• Terapia cognitiva-conductual. Trata de ayudar a que los pacientes reconozcan, eviten y resistan las situaciones en que es más probable que abusen de las drogas.

• Incentivos para ayudar a la motivación. Uso de refuerzos positivos ofreciendo premios o privilegios por mantenerse sin usar drogas, por asistir y participar en las sesiones de consejería o por tomar los medicamentos para el tratamiento, siguiendo las indicaciones del médico.

• Entrevistas de motivación. Empleo de estrategias que logran cambios rápidos en el comportamiento, motivados internamente por el propio paciente, para dejar de usar drogas y facilitar su ingreso a tratamiento.

• Terapia en grupo. Ayuda a los pacientes a enfrentar su abuso de drogas de forma objetiva, aceptar sus consecuencias nocivas y reforzar su motivación para no usar drogas. Los pacientes aprenden formas eficaces para resolver sus problemas emocionales e interpersonales sin tener que recurrir a las drogas.


En CarpeDiem vemos a cada uno de los pacientes como una persona distinta, evaluando sus problemas particulares para optimizar el tratamiento que le sea necesario. En nuestra comunidad disponemos de diversos profesionales que lograrán crear el tratamiento mas adecuado para cada uno.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Rehabilitación cognitiva en el tratamiento de las adicciones


La adicción se define, en el momento actual, como una condición en la cual la conducta, que puede ir dirigida a la búsqueda del placer o a la reducción del malestar, se manifiesta en un patrón que cumple dos condiciones: un fallo recurrente en los mecanismos de control conductual y una continuación de la conducta a pesar de consecuencias negativas de gran magnitud. Recientemente se ha propuesto un modelo neuropsicológico unificado de la adicción como alteración de los sistemas de toma de decisiones. En este momento contamos con amplia evidencia de que el abuso o la dependencia de sustancias están asociados con cambios neuroanatómicos que se relacionan con deterioro cognitivo de magnitud variable.

La evaluación neuropsicológica de personas con conductas adictivas es una práctica cada vez más generalizada, y de ella se deriva la necesidad de desarrollar acciones encaminadas a la rehabilitación de las funciones dañadas. Desde el National Institute of Drug Abuse se han hecho llamamientos para investigar la aplicación de programas de rehabilitación cognitiva capaces de mejorar la eficacia de los programas de tratamiento

El  cognitive remediation se define como ‘un proceso de enseñanza que se dirige a las áreas de funcionamiento neuropsicológico involucradas en el aprendizaje y el funcionamiento básico cotidiano’, que tiene como objetivos específicos ‘reforzar las capacidades cognitivas deterioradas y enseñar estrategias de compensación’, entre las cuales enumera ‘atención y concentración, memoria, planificación, monitorización del comportamiento y hacer ajustes basados en la retroalimentación’. Alternativamente, define cognitive retraining como ‘una estrategia terapéutica encaminada a mejorar o restaurar las habilidades personales en áreas que requieren atención, recuerdo, organización, razonamiento y comprensión, resolución de problemas, toma de decisiones y habilidades cognitivas de alto nivel’.



En esta medida, el entrenamiento cognitivo supondría un aspecto estratégico de la rehabilitación cognitiva, que sería el concepto más global que abarcaría el conjunto de intervenciones: el entrenamiento tendría como diana las funciones alteradas y la rehabilitación cognitiva sería el conjunto de acciones encaminadas a favorecer un adecuado funcionamiento en actividades de la vida diaria. En el momento actual, la terapia de rehabilitación cognitiva (TRC) se define como un programa sistemático y teóricamente sustentado de entrenamiento en actividades didácticas, experienciales, procedimentales y psicosociales, desarrolladas para restaurar la adaptación cognitivamente afectada, incluyendo déficits en participación, autoconciencia y autodeterminación.

Como estrategia terapéutica, la TRC se enmarca en lo que se ha denominado nueva generación de terapias, en la cual el objetivo no es necesariamente la remisión de los síntomas, sino la modificación de los mecanismos neuropsicológicos que los producen.

Loa  principios son básicamente los siguientes:

– Debe prestarse especial atención al conocimiento de la personalidad y el estilo de vida de la persona con anterioridad al momento en que se produjo el problema (p. ej., adicción), porque ello permitirá maximizar el impacto de la intervención, en la medida en que se tengan en cuenta los deseos y necesidades de cada paciente.

– Hay que conocer la naturaleza y extensión de los déficits o alteraciones del funcionamiento cerebral
con el fin de diseñar una intervención realista y apropiada.

– Se debe efectuar un trazado realista de la intervención rehabilitadora acorde a la naturaleza de
los déficits.

– Es especialmente necesario prestar atención a los problemas en el desenvolvimiento cotidiano real,
a sus puntos fuertes y débiles y a las dificultades experimentadas por cada paciente en las actividades
de la vida diaria.

– Hay que tener en consideración los problemas cognitivos, pero también los emocionales, psicosociales
y comportamentales.

Las estrategias de rehabilitación obtendrán mejores resultados si se negocian con el paciente y su familia.

Uno de los modelos de aplicación de la TRC presenta un considerable interés para la práctica con adictos. Se trata del Neuropsychological Educational Approach to Cognitive Remediation (NEAR) El cual se basa en:

- Proporcionar una experiencia de aprendizaje positivo para todos y cada uno de los pacientes.

- Promover el aprendizaje de habilidades que favorezcan la independencia.

– Promover una actitud positiva hacia el aprendizaje.

– Mejorar aquellas funciones neuropsicológicas (cognitivas) que se han identificado como suficientemente alteradas y pueden obstaculizar la consecución de logros.

– Promover el conocimiento sobre el estilo de aprendizaje, los puntos fuertes y débiles.

– Promover un sentido de competencia y confianza sobre la propia capacidad para adquirir las habilidades.

– Promover conocimiento sobre los elementos contextuales que pueden afectar el funcionamiento cognitivo.

– Promover un funcionamiento cognitivo óptimo en diferentes contextos sociales.

Otros modelos de indudable interés para la práctica clínica provienen de la terapia ocupacional, disciplina específicamente dirigida a optimizar el funcionamiento de las personas en las actividades de la vida diaria. Mientras que el foco de la intervención neuropsicológica apunta a las funciones afectadas en el deterioro del funcionamiento, la terapia ocupacional se centra directa y específicamente en el desempeño en contextos reales, de acuerdo con la realidad de cada paciente.

Diversos modelos han ido perfilando las actividades de rehabilitación cognitiva desde la perspectiva ocupacional hasta llegar a las propuestas más recientes, como el modelo funcional de rehabilitación cognitiva que enfatiza los componentes funcionales de la ocupación en distintos contextos naturales con objeto de capacitar a los pacientes con deterioro cognitivo para desempeñar adecuadamente sus papeles.

Mientras el enfoque neurocognitivo requiere encuadres clínicos, el enfoque funcional de la terapia ocupacional puede llevarse a cabo en encuadres naturalistas, lo que incluye el propio hogar del paciente. Ambos enfoques se han mostrado útiles, complementarios y principalmente indicados para pacientes con determinadas características.


En CarpeDiem disponemos de propuestas teóricas para la aplicación de TRC funcional en el tratamiento de las adicciones. Vemos al paciente como un todo, focalizándonos en su entorno y problema particular, no solo como un paciente que necesita un tratamiento, si no como una persona que está teniendo un problema que afecta su vida en todos los sentidos.